SOBRE LAS IDEAS DE BATLLE Y ORDÓÑEZ

Se han cumplido ya más de 100 años del inicio del primer batllismo, ocasión propicia, para recordar las ideas de José Batlle y Ordóñez. Nos llama la atención, lo poco o nada que se ha destacado este aniversario a nivel político o de los medios de comunicación. Más llamativo, si se tiene en cuenta que el siglo XX y el siglo XXI uruguayos comenzaron gobernados por un Batlle. Es un dato fuerte de nuestra historia, que el gobierno no ha aprovechado a nivel de propaganda. Quizás es por las evidentes diferencias de orientación entre uno y otro, pero aún así, se lo podría haber planteado.

Volviendo a nuestro tema: las ideas de Batlle, nos interesa destacarlas como integrando el liberalismo democrático de la época. Son muchísimos los escritos publicados sobre Batlle, pero pocos los que lo insertan en este marco. Por lo general, cuando nos referimos a Batlle, mencionamos su humanitarismo y hablamos de reformismo; estas dos caracterizaciones son especialmente acertadas pero no está de más precisar que estas reformas se enmarcan en el contexto del liberalismo democrático, y que comparten sus características esenciales. En la obra de Arturo Ardao, sí lo encontramos definido por él mismo como liberal. Ardao en "Etapas de la inteligencia uruguaya" (Departamento de publicaciones de la Universidad, Mont. 1968) discute que Batlle sea positivista, y cita una conversación en el Parlamento, en el que alguien le dice que es ultraliberal, a lo que Batlle responde: "no soy ultraliberal; soy modestamente liberal" (ob.cit.pág.22) En este capitulo Ardao explica la influencia de Krause (pensador alemán 1781-1837) en el ideario batllista. Krause pertenece a la escuela idealista alemana y elabora filosofía del derecho con un profundo contenido ético. Sabine, en la "Historia de la teoría política", también señala la influencia del idealismo alemán, en el liberalismo ético, que es como él define a los liberales democráticos de fines del siglo XIX. En el ambiente del 900, tanto en América como en Europa, hay una ráfaga fuerte de humanitarismo. A Batlle la influencia de Krause le llega a través de la obra Ahrens, "Curso de Derecho Natural". La obra de Raquel García Bouzas, que analiza "La Justicia de los Doctores" (Fundación de Cultura Universitaria, Mont. 2001) Lo mismo los ubica como liberales democráticos o progresistas: " El enfrentamiento entre conservadores y reformistas, es en el Río de la Plata, una controversia que involucra, en la mayoría de los casos a los liberales enfrentados por sus diversas opiniones sobre la formulación e interpretación de la teoría liberal." El enfrentamiento que se da en el Uruguay entre conservadores y reformistas lo es entre dos grupos dentro del liberalismo, pero con grandes diferencias entre ellos. Lo mismo esta ocurriendo en Europa, especialmente en Gran Bretaña y Francia, y este es proceso que desemboca en la democratización de los Estados liberales. No sólo por la evolución del pensamiento, claro está, pero ésta es la que nos ocupa acá. Las instituciones de los Estados liberales se van transformando en el sentido de ampliar la esfera de intervención del Estado. Muchos creen que es bueno abandonar el Estado "Juez y Gendarme" y sustituirlo por otro que intervenga en la vida social, corrigiendo las injusticias. En el origen del liberalismo está la idea de que cuánto menos intervenga el Estado, mejor para las libertades; los liberales democráticos discrepan con este concepto y lo corrigen. A mediados del siglo XIX Stuart Mill decía en "El Utilitarismo" en l863 (Ed. Aguilar, Bs.As. l963) que " Todos los males sociales se pueden corregir, utilizando las buenas artes de la sociedad." (pág.47) Thomas Hobhouse, en el 900, profundizando la línea de Mill, dice en "El liberalismo": "... podemos decir ahora que una de las funciones del Estado, es asegurar las condiciones sobre las cuales puedan los ciudadanos, ganar por su propio esfuerzo, todo lo preciso para una razonable existencia"......El derecho a trabajar y el derecho a un salario suficiente, son tan respetables como el derecho de propiedad y otros derechos del hombre".(tomado de la selección de G.Brunetto para la guía del Inst). Se está modificando la idea de cómo deben ser las relaciones entre el Estado, el individuo y la sociedad.

En más de una oportunidad Batlle y Ordóñez dijo algo así: "Me gustaría en nuestro pequeño país, construir un "país modelo"....¿Cómo hacerlo?; a través de una gran reforma, llevada a cabo por medio de la ley. Modificar la sociedad por medio de la ley en un sentido de mayor justicia social. Inmediatamente después de terminada la guerra de l904, el equipo de gobierno emprende esta tarea y desde este momento se suscita en el país una gran discusión en torno a la reforma; se agita profundamente el ambiente político. Para analizar el espíritu de la reforma, tomaremos dos propuestas, que son punto de partida y a la vez especialmente significativas: -una de reforma fiscal contenida en dos proyectos de ley que se envían al Parlamento en l905, -otra , el Mensaje presidencial en ocasión de la apertura de la legislatura de l906 , que tiene que ver con el papel del Estado en el conflicto social. Desde entonces se genera un intensa discusión. Es el gobierno el que pone el tema social en el centro de la cuestión política; desde EL DIA se habla de latifundio improductivo y peones pobres, de obreros explotados y de anarquistas, de ricos y pobres. La prensa montevideana está bastante difundida, gracias a la escuela vareliana entre otras cosas, la prensa conservadora contesta y se escandaliza; se debate, con lo cual, la discusión es amplia y agitada . Hay diferentes niveles de discusión; la ya mencionada en la prensa, los cafés, la Convención del Partido Colorado, otra más reducida en el Ateneo, y otra de mayor nivel teórica protagonizada por intelectuales, en la que la Facultad de Derecho tiene un papel relevante, especialmente Vaz Ferreira , quien con su cátedra libre y permanente ejerce una enorme influencia. Son numerosos los docentes que van a escucharlo hablar de la reforma. En el bando opuesto, que se define a sí mismo como conservador, destaca la figura de Irureta Goyena que es también Catedrático en la Facultad. Vamos ahora a ver la reforma fiscal que proponíamos analizar: consta de 2 partes, una ley que modifica la contribución inmobiliaria rural y otra que elimina para los funcionarios peor pagos, un impuesto que recaía sobre sus sueldos. El contenido de la ley y el Mensaje del Ministro Serrato que la acompaña, son de clara inspiración georgista. Henry George, economista norteamericano (l839-l897),publica en l879 una obra llamada "Progreso y Pobreza", dedicada a estudiar el contraste que dice el título. Se entiende que su obra es a la vez, ética y económica. Para George, el aumento de ambas cosas se debe a la propiedad privada de la tierra. Es injusta la propiedad privada de la tierra y propone contrarrestarla a través del impuesto Progresivo. Distingue el impuesto a la propiedad y el impuesto al trabajo a los efectos de no gravar el segundo. El impuesto progresivo de George, tiene una intención final confiscatoria, que no parece ser la misma en Batlle y Ordóñez, pero que sí comparte con entusiasmo la idea de un impuesto en sentido distributivo. También es injusto para George el hecho de que los propietarios individuales se beneficien del aumento del valor de la tierra que se produce por el esfuerzo social. Explica además, que en muchos casos el origen de la propiedad de la tierra, se debe a la ocupación de hecho y a la violencia, por tanto el origen de esta propiedad es discutible. Importa decir aquí que hay otros pensadores liberales como Stuart Mill que dicen lo mismo. La diferencia entre ellos dos, es que éste último no pretende confiscar. Lo que es de destacar de este planteo es que no hablan del derecho de propiedad como intocable. Lo que Stuart Mill sí propone, es una distribución más justa del impuesto y que sea especialmente oneroso para aquellos propietarios que tienen tierras y no las trabajan ( por ejemplo los terratenientes ingleses que dedican amplias extensiones para la caza). Si se posee la tierra en forma individual, lo menos que la sociedad puede esperar del propietario, es que la trabaje. Stuart Mill también cuestiona el derecho de herencia. Es bien evidente la influencia de este último en Vaz Ferreira. Alguna bibliografía ubica a H. George como socialista, otros como liberal. No importa tanto clarificar rótulos, como pensar en qué se basan. Por otro lado, tanto aquí como en Europa en el 900 ya son muchos los puntos de contacto entre los liberales democráticos y los socialistas democráticos. Para F. Vito, "Curso de Economía Política"(ed. Tesoro, Madrid,l965), es un socialista por: "... la crítica del desorden y el daño para algunas clases sociales, de la economía de concurrencia... acentuó los inconvenientes derivados de la propiedad privada de la tierra. (ob.cit.pág.85) También relaciona Vico la distinción propiedad- producción, con la herencia fisiocrática. En cambio, para Hillel Steiner (Enciclopedia del Pensamiento Político, dirigida por D. Miller ,Alianza Ed.,Madrid l987) es un liberal que entronca con la línea clásica de Locke y Ricardo. Toma de Locke: "...que somete los recursos naturales no explotados a cierto tipo de limitación distributiva igualitaria". Y de Ricardo la idea de que: "... en una economía no competitiva ( se refiere a la concentración de la tierra en pocas manos, a que esas tierras no vuelven al mercado con facilidad), todo crecimiento beneficia especialmente a los terratenientes...y que el verdadero conflicto no se produzca entre trabajadores y capitalistas, sino entre ambos y los terratenientes". (ob.cit.pág.219)

Volvamos a las propuestas de 1905, que decíamos son de clara inspiración georgista, como trasunta el mensaje de Serrato al parlamento. Y en esta parte del trabajo nos vamos a remitir a la obra de Barrán y Nahum; de allí son las citas que transcribimos, y de ellos es la valoración de la importancia de la temática en el Uruguay ganadero. Nos estamos refiriendo a "Batlle, los estancieros y el imperio Británico", editada por Banda Oriental, Montevideo, el 1er.t. en 1979 y el 8º. (y último) en 1987. Esta obra merece que nos detengamos brevemente en ella para comentar su valor, que es sencillamente imponente. Es amplísima, minuciosa, erudita e inteligente. El que quiera profundizar el período que estamos estudiando, debe remitir a ella. En el tomo II analizan el georgismo y los impuestos batllistas ( se detienen largamente en analizar cómo se extendió el georgismo y hasta dónde llegó su influencia). Como antecedente de la propuesta de la reforma fiscal, citan un fragmento del Mensaje de M.C. Martínez al Parlamento, ya en l903: "En campaña ... sólo paga la tierra que Dios creó.y que está como Dios la creó, y que ha subido no solamente por el esfuerzo del propietario, sino especialmente por el esfuerzo de toda la sociedad,que le ha dado garantías, le ha hecho ferrocarriles y telégrafos y le ofrece una densidad creciente de población".(ob.cit.pág l00). Es pertinente decir que M.C. Martínez, del Partido Nacional y antes Constitucionalista, va a pasar a la posición más clara al programa batllista y Batlle lo va a sustituir por el ya mencionado Serrato. Por lo mismo, también vale la cita, para resaltar el grado de difusión del georgismo o por lo menos de algunos de sus principios, y esto es lo que Barrán y Nahum quieren resaltar. Algún historiador llegó a decir que todos los reformadores americanos tuvieron a George presente. Y en el equipo de gobierno uruguayo era clarísimo que estaba firmemente instalado. Citamos nuevamente a Barrán y Nahum; " ¿En qué hechos concretos encarnaron estos principios georgistas o semigeorgistas? el primer resultado fue el envío a las Cámaras en l905 de un proyecto de Contribución Inmobiliaria para el ejercicio 1905-06 sobre los departamentos del litoral e interior, por el cual se aumentaban los aforos de la tierra que se basarian desde ese ejercicio, en el precio promedio de las propiedades...menos un 10%. Ante la indignada protesta de los estancieros, las Cámaras dedujeron del precio de venta, un 20%." Y continúan con la fundamentación de Serrato:"Mantener los aforos vigentes para los campos es mantener a sabiendas un fuerte favor para el contribuyente rural cuando debe propenderse a la mayor proporcionalidad del impuesto dentro del concepto económico y social".(ob.cit.pág.l00) De estas tres citas se desprenden criterios sobre lo que es más o menos justo; "la sociedad le ha dado garantías..." esto se refiere al derecho de propiedad protegido por el estado, y seguramente que a la protección de la campaña también.. Stuart Mill, dice en los "Principios de Economía Política", que todos los que poseen algo, lo poseen porque hay acuerdo de la sociedad para que así sea. Justamente ahora, en l904 Batlle va a avanzar más en materia de seguridad, sofocando la revolución de Aparicio Saravia. También desde l905 se emprende una vasta tarea de obras públicas contempladas en la ley de vialidad. Se construyen carreteras y puentes ,se profundizan puertos y ríos, por tanto , es justo que los que se benefician con esto y son ricos, paguen más. También es de resaltar el que "debe propenderse a una mayor proporcionalidad del impuesto" Barrán y Nahum destacan la trascendencia de los planteos georgistas en el Uruguay: país ganadero, de estancieros ricos -y en estas décadas, riqueza en aumento-, peones o minifundistas agrícolas pobrísimos y Estado también pobre .El Estado era más pobre aún en el silo XIX, pero nunca se preocupó demasiado por controlar el valor de los aforos ni por reclamar el valor de las tierras fiscales a las que siempre reivindica como propias, no renuncia nunca a ese derecho. (en ese sentido se plantea una discusión durante el civilismo, en l895, que transcriben y resulta muy interesante.) Los estancieros están acostumbrados a una situación bastante cómoda, y estos planteos les resultan sumamente chocantes. Por esto es que la discusión es tan viva y que los intelectuales conservadores van afinando su teoría sobre el derecho de propiedad. Entienden que es ilegítimo e injusto que el Estado pretenda intervenir en cómo se utiliza la propiedad, como hace cuando proponen impuestos según se practique o no agricultura. No es la intención en este trabajo referirnos al enfrentamiento político, pero una sola mención que arroja luz sobre esta situación: la propuesta de reforma del medio rural en este país ganadero, es pensada desde la ciudad y se va a enfrentar a todo el peso que la campaña tiene. El medio rural conservador, y en tensión con Montevideo ve en Batlle a un enemigo; los minifundistas a pesar de lo precario de su situación son conservadores, muchos de los peones y gauchos tienen fresca en su memoria, la reciente derrota de Aparicio Saravia...todo esto sin duda pesa para explicar julio de l9l6 en que se miden ambas fuerzas en tensión. Batlle explicó en muchas oportunidades sus principios georgistas y su postura ante el impuesto. Es de particular importancia un discurso que pronuncia en l925 en la Convención del Partido Colorado, ( este discurso lo tomé de la selección realizada por la profesora García Bouzas para la ficha del Instituto de Historia de las Ideas, No. 75, editada por la F.C.U.): "Generalmente cuando se trata de un territorio que no tiene propietarios, los primeros que llegan son los que se hacen sus dueños; después se establece un gobierno más o menos or- ganizado ; y si este gobierno no es muy justo reparte las tierras con arreglo a las simpatías o conveniencias personales.. Henry George para dar una idea clara de esta situación que se crea entre los que tienen tierras y los que no las tienen supone que un barco naufraga en una isla...... los que son más fuertes que los otros dicen a los demás.....nos adueñamos de la tierra y los que no acepten esto, tienen que luchar contra nosotros".(pág.20 ) Como se ve esto implica una crítica fuerte del derecho de propiedad, pero veremos que también como casi todos los liberales que la comparten, también amortiguan sus efectos porque no plantean abolirlo; la propiedad ya está establecida y modificarla significaría demasiados trastornos. Lo que sí queda claro, es que justifica su criterio de utilizar el impuesto como corrector de la injusticia. "El impuesto progresivo sobre la tierra...hace que el interés de tener grandes propiedades disminuya sino se las emplea en forma que produzcan utilidades extraordinarias".(pág.22) El discurso continúa esta idea de cómo se aproveche la tierra, y recuerda otra ley aprobada durante su segunda presidencia ( y derogada luego del 30 de julio) que separa el impuesto al aforo del impuesto a la producción.
Y más adelante continúa: "La sociedad no podría privar a nuestros propietarios de aquello que ella misma les dijo que obtuvieran y que les prometió que les sería garantizado e hizo que obtuviesen en cambio del producto de su trabajo".(pág.24) No es culpa de los propietarios, pero: "La tierra gravada así , paulatinamente y debiendo contribuir cada vez en mayor escala al sostenimiento de los gastos sociales."(pág. 25) Afirma nuevamente el valor del impuesto para corregir la injusticia y esta cuestión es el eslabón conceptual que relaciona las dos propuestas que estamos analizando.
Retomamos el estudio de las medidas fiscales y volvemos a Barrán y Nahum: "Porque el proyecto de ley ya reseñado estaba ligado a otro por el cual se suprimían los descuentos del l0% y del 5% a los empleados estatales y pasivos que ganaran me- nos de $ 360 al año" (ob.cit.pág.l0l.) Este es un ejemplo bien concreto de la aplicación del impuesto como justicia distributiva. Pagan más los que tienen más, pero además para favorecer a los que tienen menos en la escala social, y se los favorece con el impuesto a los más pudientes, que es más oneroso que para los demás de la sociedad. Esto hace pensar en el criterio de justicia de Rawls, que dice que las desigualdades ante la ley se admiten sólo cuando sean para favorecer a los menos pudientes. Este es uno de sus principios de justicia. Vayamos ahora al otro documento que nos proponemos analizar; como ya habíamos dicho, el mensaje al Parlamento en ocasión a la apertura de la Legislatura de l906: (lo tomamos de una selección de documentos que hace EL DIA en l979, conmemorando los 50 años del fallecimiento de Batlle). "... debemos apresurarnos a reglamentar el trabajo, ajustándonos a elevados principios de justicia" Es clarísima esta definición y sin antecedentes en el pasado uruguayo.
En otros aspectos característicos de la reforma sí había antecedentes; intervención del estado en la economía , extensión de la enseñanza, avances de la laicidad, pero no existían leyes que reglamentaran el trabajo. Tampoco desde sectores dirigentes se había elevado la voz para defender huelguistas o criticar el trabajo de los niños, exceptuando el propio Batlle desde EL DIA en l895-96. Se lo venían haciendo los anarquistas y más recientemente los socialistas. (el movimiento sindical uruguayo comienza con los anarquistas).
En el período que nos ocupa es relevante la presencia del socialista E.Frugoni, catedrático de Derecho Laboral y lógicamente defensor de la reforma aunque no la considerara suficiente. Esto es novedoso, y más por la forma en que Batlle lo explicita; que un presidente salga al balcón a arengar a los huelguistas que pasan por el diario es muy impactante... o su artículo sobre los agitadores en l905; se dispara la discusión ideológica y política promovida por el gobierno mismo. Y va a surgir la reacción desde el bando conservador. En el asunto de los obreros Batlle está influído y comparte las posturas de uno de sus colaboradores más radicales, que es Domingo Arena. Relacionaremos este fenómeno, con el análisis que hacen Barrán y Nahum de la relación entre poder político y clases altas en el Uruguay, que es una línea de interpretación que atraviesa toda su obra y que nos parece sumamente valioso En el T.I de "Batlle, los estancieros y el imperio británico", la parte III se llama así:" La autonomía del sistema político y la elección de Batlle y Ordóñez" y dice al empezarla: "Las elecciones de Batlle y Ordóñez en l903 y l9ll para la presidencia de la República, sólo son comprensibles dentro de un marco interpretativo que tome en cuenta la autonomía del personal político uruguayo frente a los ricos y fuertes sectores sociales que controlaban la economía." (ob.cit.pág. 239) Demás está decir que los conservadores reaccionaron inmediatamente y así se generó la amplia discusión a la que hacíamos referencia al comienzo del trabajo, Batlle está convencido de que es posible transformar la sociedad a través de la ley. Esta es un idea bien característica del liberalismo democrático. Se debe acatar la ley, pero es posible reformarla y si se puede mejorar a través de ella la realidad social es un deber la reforma. Para los liberales conservadores en cambio, con Irureta Goyena al frente, seguidor de Spencer, es ilegítima la intromisión del Estado en los contratos de trabajo, en cambio Batlle dice así: Las teorías individualistas... se oponen en nombre de la libertad de los contratos a toda intervención oficial de las relaciones entre los trabajadores y los capitalistas y miran con indiferencia el sometimiento de una enorme masa de población a condiciones homicidas de trabajo" La fundamentación de la intervención oficial, es ética y humanitaria. La idea intervenir "en favor de los mas débiles" es recurrente en el discurso batllista; el Estado no debe quedar al margen de esta cuestión. "Resulta dolorosamente irrisoria la suposición de que pueda existir alguna libertad en las relaciones del trabajador y el capitalista, cuando aquel, urgido por el hambre se ve forzado a aceptar cualquier situación". Esta idea de que el trabajador no es libre la plantearon los socialistas desde los comienzos de la industrialización y ahora la recogen los liberales democráticos. No solo tiene confianza Batlle en que la ley corrija la injusticia, sino que también espera gracias a ella, adelantarse y evitar el conflicto; una legislación justa y previsora, puede evitar el conflicto de clases: "Nuestra República debe aprovechar estos tiempos de formación que corren para ella, en que es fácil corregir vicios y defectos incipientes, así como implantar instituciones nuevas....." Otra diferencia entre Batlle y los socialistas es que éste, a pesar de las limitaciones y las críticas que hace a la propiedad privada de los medios de producción, en términos generales podemos decir que la acepta; los socialistas no. Además Batlle no admite el criterio de la lucha de clases. Para él, el conflicto es entre hombres de buena voluntad o no. Y es el Estado, el que puede evitar los conflictos y no impulsarlos. ".....en esta lucha, entre obreros y patrones no debe verse una verdadera lucha de clases.....De manera que en el fondo no hay razón alguna para que los patrones y obreros se traten como adversarios." (de la selección de García Bouzas, pág.48) Este párrafo, sin duda en contradicción con otros, en los que alienta la lucha contra el capital, aparece la idea de rechazo a la lucha de clases; para él, el tema es político jurídico; la sociedad va a mejorar "implantando instituciones nuevas".
Volvemos al Mensaje a la legislatura de 1906 ".....que se distinga (nuestra república), no por la prepotencia de la fuerza,......sino por lo racional y avanzado de sus leyes, por su amplio espíritu, de justicia y por el vigor físico, moral, e intelectual de sus hijos." Aquí esta resumida su idea de "país modelo". En él, el objetivo es el mayor bienestar de todos; trabajadores, obreros y clases medias tienen derecho al bienestar. Batlle dice que el día hay que dividirlo en tres; ocho horas para dormir, ocho para trabajar y ocho para hacer lo que uno desee. Para que esto sea posible, el gobierno debe reglamentar el trabajo.
A partir de su segunda presidencia, logra la aprobación de un conjunto de leyes sociales que son muy importantes. Proteger a los débiles tiene que ver con las leyes sobre accidentes de trabajo y de despido; logra indemnizaciones para ambos. Desde 1905 propone reglamentar la duración de la jornada laboral para adultos y menores; es la conocida como ley de 8 horas de 1915. Pensiones a la vejez, descanso, salario mínimo, son inseparables del "vigor físico, moral e intelectual de nuestros hijos". "....tienen derecho (los obreros) a emplear en su provecho las energías, que le sobren, después de trabajar, a fin de desenvolver las aptitudes nobles y superiores del espíritu". Esta referencia al desarrollo personal es también característica del liberalismo reformista; que cada persona pueda desarrollar sus capacidades porque las condiciones económicas y sociales se lo permitan. Esto está vinculado también a la extensión de la educación, cuyos logros en el período son apabullantes. Citamos ahora a Eduardo Acevedo "Análisis Históricos del Uruguay", tomo V, Barreiro y Ramos, Mont. 1934, que transcribe el programa de gobierno de Batlle en febrero de 1903: "Entre los bienes más grandes....una gran difusión de la instrucción pública, que forme ciudadanos concientes de sus derechos y de sus deberes, elementos sociales de una moralidad elevada y hombres abiertos a todas las inicia tivas del progreso".(ob.cit.pág.259) El papel de Vaz Ferreira en la discusión pública, fue de vital importancia. Desde su cátedra de filosofía, plantea la defensa de la reforma. Reflexiona sobre la desigualdad desde el comienzo de la vida, hay unos que la inician con todos los privilegios y las seguridades, y otros con nada. Entonces analiza qué es lo que la sociedad a través de las instituciones del estado, debe asegurar a todos: lo que en sus círculos concéntricos es el núcleo central. Vaz Ferreira dice que unos de los elementos imprescindibles del bienestar es la casa dónde vivir; todos tienen que tener asegurada la "tierra habitación".
Es criterio del gobierno, también facilitar el acceso a la vivienda (Banco Hipotecario y Ley Serrato). Las ideas y actitudes de Batlle que hemos visto, le han merecido diversos calificativos que es interesante analizar, ya que responden a cosas que hizo o a cómo fue visto y esto también sirve para explorar sus ideas. Se le ha dicho con frecuencia, "obrerista", término más o menos adecuado; si se dice en relación a que defendió los intereses obreros es correcto, pero si es en sentido de que quiso que los obreros se movilizaran como clase o que formaran un partido obrero, no es correcto. Sí defendió, los intereses obreros y populares, por eso a veces se lo enmarca dentro del "Populismo" latinoamericano, clasificación que no nos parece feliz.
Justamente porque fue mucho más liberal que el populismo. Si bien es cierto que su modalidad es autoritaria o intolerante y que existieron actitudes de presión desde el gobierno, Batlle y Ordóñez, respetó el libre juego de las instituciones liberales y a los demás partidos políticos. No gobernó al margen de la ley. Tampoco quiso un movimiento sindical que respondiera al gobierno. También se le dijo "anarquista", desde tiendas conservadoras e incluso algún analista habla de las influencias anarquistas en Batlle, que le vendrían de Domingo Arena. Pero es bueno tener presente que Batlle reforzó el poder del Estado, reforzó el partido colorado y también el ejército. Cualquiera de estas tres cosas por separado sería suficiente para no tomarlo como anarquista. Les tiene sin duda, mucha simpatía, pero no es un anarquista. Sus propuestas de plebiscito y ejecutivo colegiado, son vistas por algunos como veta anarquista, pero nos parecen muestras de democracia directa dentro del sistema liberal.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Barrán, José Pedro y Nahum, Benjamín: "Batlle, los Estancieros y el Imperio Británico" 8 t. Banda Oriental, Mont. 1979-1987.
García Bouzas, Raquel: "La Justicia de los Doctores". Fundación de Cultura Universitaria, Mont. 2001.
Ardao, Arturo: "Etapas de la Inteligencia Uruguaya" Departamento de Publicaciones de la Universidad, Mont. 1968.
Castellanos, Alfredo y Pérez, Romeo: "El Pluralismo. La experiencia Uruguaya", C.L.A.E.H. Mont. 1981
Acevedo, Eduardo: "Anales Históricos del Uruguay".Barreiro y Ramos, Mont. 1934.
Lindhal, Goran: "Batlle fundador de la democracia en el Uruguay".Arca, Montevideo 1971
Vanger, Milton: "José Batlle y Ordóñez". EUDEBA, Bs.As. 1968.

SOBRE LAS IDEAS DE BATLLE Y ORDÓÑEZ
Sylvia de Salterain
La ponencia como dice el título, es sobre las ideas de Batlle y Ordóñez, haciendo hincapié en que lo consideramos como un liberal democrático, inmerso en el
proceso de democratización del liberalismo y cuyas características comparte. La democratización se refiera ideas, instituciones y criterios entorno al impuesto
www.aphu.com.uy

2 comentarios:

mikaela silvotti dijo...

Hola esta muy interesane yo les use su infomacion para estudar porque ya aprobeche a estudiarlo chau besos

mikaela ssilvotti dijo...

hola esta re interesante ya lo estudie es muy buena esta lectura CH@u BESITOS