Concepto de Desarrollo y Subdesarrollo

4. El crecimiento económico se refiere a los cambios que explican el ascenso o disminución de las actividades económicas de un país (que en forma resumida se mide a través de variables del consumo privado y público, los gastos de inversión pública y privada y las exportaciones e importaciones) en un período determinado, generalmente un año respecto al anterior. Por otra parte el bienestar económico es el acceso que tiene la población total de un país a los ingresos generados como resultados del crecimiento económico y los empleos creados; y, además, considerando los balances socioeconómicos que determinan el nivel y calidad de vida, tales como alimentación, salud, educación, vivienda, y dotación de servicios básicos (agua potable, electricidad, telefonía, excretas...). Para que el proceso de desarrollo económico-social de un país ocurra es indispensable que ambos factores estén presentes, pero por el contrario si sólo existe crecimiento económico no podremos hablar de “desarrollo” como tal, ya que el crecimiento muestra la eficiencia productiva del funcionamiento de la estructura económica de un país, generalmente en términos de flujos mercantiles y monetarios, mientras que el Bienestar Económico muestra la eficacia social como se distribuyen y redistribuyen los logros del crecimiento hacia todos los estratos de la población y sus condiciones de vida. De este modo podemos concluir que no todo estilo o nivel de crecimiento genera bienestar económico, concentrándose en dichos estilos de crecimiento los ingresos generados en poca población, dando como resultado que la mayoría de la población tienda a empobrecerse más de lo que esté; esto es lo que se llama “crecimiento sin desarrollo” o “crecimiento excluyente y empobrecedor”, ya que en el mismo se fragmenta la sociedad en diferentes grupos o clases sociales, beneficiando a una minoría privilegiada y perjudicando al resto de la población.

6. Factores que determinan el Desarrollo Económico

La economía clásica desarrolló la clasificación tripartita de los “factores de la producción”: tierra, trabajo y capital. (A veces se incluía un cuarto factor, el empresarial, entendido como el esfuerzo e ingenio necesarios par combinar u organizar los otros tres). En un momento dado, y sujeto a ciertos supuestos, se determina el producto total de una economía por la cantidad de factores de producción empleados. Esta clasificación y las diversas fórmulas que de ella pueden derivarse, como, por ejemplo, la famosa ley de rendimientos decrecientes, son indispensables para el análisis económico moderno. Sin embargo, como marco para el análisis del desarrollo económico, esta clasificación es excesivamente limitada. Presupone que los gustos, la tecnología y las instituciones sociales están dados y son fijos, o bien lo que lleva a la misma conclusión, que no tienen nada que ver con el proceso productivo. Ni que decir tiene que en la realidad histórica todos ellos están estrechamente relacionados con el proceso productivo y todos están sujetos a modificaciones. De hecho, los cambios tecnológicos e institucionales son la fuente de cambio más dinámica de toda la economía. Son, por tanto, el manantial más profundo de desarrollo económico.
Dicho de otro modo, al analizar la economía en un momento dado, o incluso en momentos sucesivos, siempre que los intervalos no sean grandes, es permisible considerar factores como los gustos, la tecnología y las instituciones sociales, parámetros, es decir, constantes, de un sistema dentro del cual las cantidades y los precios de los factores convencionales de la producción son las variables principales, sin embargo, cuando pasamos del análisis económico a corto plazo al estudio del desarrollo económico, los parámetros se convierten en las variables más importantes. Por lo tanto, para analizar el cambio económico en la historia, es necesaria una clasificación más amplia de los factores determinantes del producto.

En dicha clasificación, el producto total en un momento dado y la tasa de cambio del producto a través del tiempo se conciben como funciones de la “mezcla” de la población, los recursos, la tecnología y las instituciones sociales. Por supuesto, cada uno de estos cuatro factores no es una variable individual, sino una amalgama de variables en una. No es suficiente considerar la población sólo en términos de su cantidad total; ciertas características de la misma están íntimamente relacionadas con su comportamiento económico: su distribución por edades y sexo, sus características biológicas, el nivel de sus técnicas adquiridas (asimilable al concepto de “capital humano”) y su tasa de participación laboral, entre otras.

Los recursos son los que los economistas clásicos denominaban, en un sentido amplio, “tierra”. El término abarca no sólo la cantidad de tierra, la fertilidad del suelo y los recursos naturales convencionales, sino también el clima, la topografía, la disponibilidad de agua y otras características del medio, incluyendo la localización.

En los últimos siglos, la fuente más dinámica de cambio económico y desarrollo ha sido la constituida por las innovaciones tecnológicas. Hace cien años no existían ni el coche, ni el avión ni la radio ni la televisión, por no nombrar los ordenadores y numerosos medios de destrucción. La tecnología de la Edad de Piedra se mantuvo sin apenas cambios durante miles de años. En nuestros días, el cambio tecnológico ha tomado una relevancia preponderante y su velocidad de reproducción y cambio crece día a día. Aun así, todavía hoy en día en algunas zonas del mundo se utilizan métodos de producción agrícola que siguen siendo esencialmente iguales a los de la época de la Biblia. Ejemplos que marcan la disparidad de distribución de tecnología que existe a nivel mundial. Dada una tecnología concreta, sea ésta la de la Europa medieval o la de la América precolombina, son los recursos de que dispone una sociedad los que determinan los límites económicos máximos que dicha sociedad puede alcanzar. Sin embargo, el cambio tecnológico permite que tales límites aumenten, tanto mediante el descubrimiento de nuevos recursos, como por una utilización más eficaz de los factores de producción convencionales, especialmente del trabajo del hombre.

La relación entre población, recursos y tecnología dentro de la economía viene condicionada por las instituciones sociales, incluyendo entre éstas a los valores y modos de pensar. Normalmente, las instituciones que tienen mayor relevancia en las economías nacionales y otros conjuntos similares son la estructura social (número, tamaño relativo, base económica y fluidez de las clases sociales), la naturaleza del Estado o del régimen político, y las inclinaciones religiosas o ideológicas de los grupos o clases dominantes (y de las masas, si es que difieren de las de los grupos dominantes). Asimismo, quizá debamos tener en cuenta un buen número de instituciones menores, como son las asociaciones voluntarias (empresas, sindicatos, colectivos de agricultores), el sistema educativo, e incluso la estructura familiar (extendida o nuclear) o cualquier otra vía de adquisición de valores morales.

Una de las funciones de las instituciones consiste en proporcionar elementos de continuidad y estabilidad, sin los cuales las sociedades se desintegrarían; pero puede ocurrir que, al realizar esta función, actúen como obstáculo para el desarrollo económico, poniendo trabas al trabajo humano, impidiendo la explotación racional de los recursos (el caso de las vacas sagradas en India) o inhibiendo la innovación y difusión de la tecnología. Sin embargo, cae dentro de lo posible que se produzcan también innovaciones en las instituciones, con consecuencias parecidas a las de las innovaciones en la tecnología, esto es, que posibiliten una utilización más eficaz o intensiva tanto de los recursos materiales como de la inventiva y energía humanas. Ejemplos históricos de innovaciones institucionales son los mercados organizados, la acuñación de moneda, las patentes, los seguros y las diversas formas de empresas comerciales, como las sociedades anónimas modernas.

7. a) La importancia del libre juego de los mercados
El libre juego de los mercados a mi entender sería un mercado “ideal” en el cual no exista intervención de agentes potencialmente limitantes, como puede llegar a ser el gobierno. Así, los “jugadores” estarían en una permanente competencia, de acuerdo a diferentes reglas anti-coerción. Esto no puede representar más que un riesgo de que se produzcan fenómenos negativos para el consumidor, como pueden ser el monopolio, oligopolio, cartelización, acaparamiento, manipulación de los hábitos de consumo (publicidad), especulación, entre otros, en los cuales las empresas utilizan las más variadas estrategias para sacar una ganancia mayor por su producto y para eliminar por tanto a la competencia.

Vocabulario especifico: Indicadores y Siglas a tener en cuenta para la comprensión de los fenómenos de Desarrollo y Sundesarrollo

9. IDH: El índice de desarrollo humano (IDH) es una medición por país, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se basa en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros:
• Vida larga y saludable (medida según la esperanza de vida al nacer).
• Educación (medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duracíón de la educación obligatoria).
• Nivel de vida digno (medido por el PIB per cápita PPA en dólares).
PNB o INB (Ingreso National Bruto) INB = PIB + recetas netas de los salarios e ingresos de propiedades provenientes del extranjero. Se define como el valor de todos los bienes y servicios producidos, únicamente, por los nacionales de un país durante un tiempo determinado, generalmente un año. Se excluye a los extranjeros trabajando en el país y se incluye a los nacionales trabajando en el extranjero.

CEPAL:
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) es el organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas responsable de promover el desarrollo económico y social de la región. Sus labores se concentran en el campo de la investigación económica.
Su actual Secretaria Ejecutiva es la mexicana Alicia Bárcena, desde el 1 de julio de 2008.

PNUD: El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), creado en 1965, pertenece al sistema de Naciones Unidas y su función es contribuir a la mejora de la calidad de vida de las naciones.
El PNUD promueve el cambio y conecta a los conocimientos, la experiencia y los recursos necesarios para ayudar a los pueblos a forjar una vida mejor. Está presente en 166 países.
PIB: El Producto Interno Bruto, Producto Interior Bruto (PIB) o Producto Bruto Interno (PBI) es el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período (normalmente es un trimestre o un año). El PIB es una magnitud de flujo, pues contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante la etapa de estudio. Además el PIB no contabiliza los bienes o servicios que son fruto del trabajo informal (trabajo doméstico, intercambios de servicios entre conocidos, etc.).
En cuanto al cálculo del PIB, puede hacerse según el costo de los factores o de los precios de mercado. La relación entre ambos se obtiene restando al PIB valorado a precio de mercado, los impuestos indirectos ligados a la producción (Ti) y sumándole las subvenciones a la explotación (Su). Aleatoriamente se puede agregar, según algunos economistas, los royalties.



Existen otros tipos de macromagnitudes a considerar partiendo del PIB: el Producto Nacional Bruto difiere del PIB en que solo considera la cantidad flujo de bienes y servicios producidos por nacionales de un país, si bien el PIB no tiene en consideración el criterio de nacionalidad.
FMI: El Fondo Monetario Internacional o FMi (en inglés: International Monetary Fund, IMF) como idea fue planteado el 22 de julio de 1944 durante una convención de la ONU en Bretton Woods, New Hampshire, Estados Unidos; y su creación como tal fue en 1945. Sus estatutos declaran como objetivos principales la promoción de políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio internacional y reducir la pobreza.
Cabe destacar, además de las diferentes políticas reguladoras y conciliadoras a nivel internacional, el establecimiento del patrón oro/dolar. Dicho patrón equiparaba el valor de las divisas a una cierta cantidad de dólares (tal y como se hace en la actualidad) pero siempre a un tipo fijo (es decir, en aquellos años no había variaciones en este aspecto entre los países regulados por el FMI) Esa medida, que es una de las causas primeras de la creación del FMI, se mantendría en vigor hasta la crisis de 1973; cuando fue derogada la cláusula que regía las regulaciones monetarias en ese aspecto.
Forma parte de los organismos especializados de las Naciones Unidas, siendo una organización intergubernamental que cuenta con 185 miembros. Actualmente tiene su sede en Washington, D.C. y su actual Director Gerente es el francés Dominique Strauss-Kahn, desde el 28 de septiembre de 2007, año en que sustituyó al español Rodrigo Rato.

OCDE: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es una organización de cooperación internacional, compuesta por 30 Estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas económicas y sociales. Fue fundada en 1960 y su sede central se encuentra en la ciudad de París, Francia. En la OCDE, los representantes de los países miembros se reúnen para intercambiar información y armonizar políticas con el objetivo de maximizar su crecimiento económico y coadyuvar a su desarrollo y al de los países no miembros. Se considera que la OCDE agrupa a los países más avanzados y desarrollados del planeta, siendo apodada como club de países ricos. Los países miembros son los que proporcionan al mundo el 70% del mercado mundial.

G8: Se denomina G8 a un grupo de países industrializados del mundo cuyo peso político, económico y militar es muy relevante a escala global. Está conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia. La pertenencia al grupo no se basa en un criterio único, ya que no son ni los ocho países más industrializados, ni los de mayor renta per cápita ni aquellos con un mayor Producto Interior Bruto. En todo caso, la pertenencia no sigue criterios democráticos mundiales.
Los orígenes del G8 se establecen en marzo de 1973, cuando, a petición del Secretario de Tesoro estadounidense, George Shultz, se reunieron los ministros de finanzas de Estados Unidos, Japón, Alemania Occidental, Italia, Francia y el Reino Unido. Más tarde, en 1976, en San Juan, Puerto Rico, se unió a ellos Canadá. Tras este último se formó el G-7, que a partir de 1998, con la integración de Rusia, se denominó G-7+Rusia ó G-8.
Los representantes de estos ocho países se reúnen anualmente en lugares pertenecientes a alguno de los miembros en la llamada Cumbre del G8. La finalidad de estas reuniones es analizar el estado de la política y las economías internacionales e intentar aunar posiciones respecto a las decisiones que se toman en torno al sistema económico y político mundial.
A lo largo del año, los ministros de economía, comercio, relaciones exteriores, medio ambiente, trabajo, etc., se encuentran para ir preparando la Cumbre anual, acercando posiciones y negociando consensos.
Esto sucedería en junio de 1997, en Denver (Colorado, EEUU), cuando la reunión de líderes fue bautizada como "Cumbre de los Ocho" pues Rusia asistía por primera vez en calidad de socio y no como observador, como venía haciendo hasta entonces, aunque tampoco como miembro de pleno derecho.
Rusia, a pesar de pertenecer al Grupo, ha estado durante todos estos años marginada en el debate de los temas económicos y financieros del G8, al no pertenecer aún a la Organización Mundial de Comercio (OMC) por sus discrepancias con Estados Unidos, único país con el que Rusia aún no ha concluido las negociaciones comerciales bilaterales para acceder a la organización multilateral, integrada por 149 países.
Durante el año 2008 fue Japón quien presidió el G8.