Las sociedades industriales del siglo XIX



Actividad A

Este texto pertenece a una novela escrita en el siglo XIX por Charles Dickens. Su relato se ambienta en Inglaterra, en el período de la industrialización.

Coketown
Era una ciudad de ladrillo rojo, es decir, de ladrillo que habría sido rojo si el humo y la ceniza se lo hubiesen permitido; como no era así, la ciudad tenía un extraño color rojinegro (…)Era una ciudad de máquinas y de altas chimeneas, por las que salían interminables serpientes de humo que no acababan nunca de desenroscarse, a pesar de salir y salir sin interrupción. Pasaba por la ciudad un negro canal y un río de aguas teñidas de púrpura maloliente; tenía también grandes bloques de edificios llenos de ventanas, y en cuyo interior respiraba todo el día un continuo traqueteo y temblor y en el que el émbolo de la máquina de vapor subía y bajaba con monotonía (…)Contenía la ciudad varias calles anchas, todas muy parecidas, además de muchas calles estrechas que se parecían entre sí, que entraban y salían de sus casas a idénticas horas, levantando en el suelo idénticos ruidos de pasos, que se encaminaban hacia idéntica ocupación y para las que cada día era idéntico al de ayer y al de mañana y cada año era una repetición del anterior y del siguiente.
Texto extraído de Dickens Charles, Tiempos difíciles

A) Busca algunos datos biográficos del autor
B) Busca y subraya en el texto aquellas palabras que pongan en evidencia el contexto de la revolución industrial.
C) Subraya la palabra idéntico/a. ¿Cuántas veces se repite? ¿Por qué el autor habrá elegido repetirla?
D) Este relato, ¿refiere al lugar donde vivía la burguesía o el proletariado? Fundamenta tu respuesta.
E) ¿Es una fuente historiográfica? Fundamenta tu respuesta.

Actividad B

La industria fabril

“Con la Revolución Industrial nació el sistema de fábrica, que se identificó con la mecanización de la producción (producción con máquinas), el uso de energía inanimada en reemplazo de la energía humana o animal y la presencia de trabajadores asalariados sometidos a un régimen de estricta disciplina.
… un primer paso es diferenciar una máquina de una herramienta. Tanto una como otra permiten economizar trabajo manual. Sin embargo, uno de los rasgos que distingue las herramientas de las máquinas es que las primeras son instrumentos en manos del trabajador y requieren una habilidad específica sin la cual no puede llevarse a cabo el proceso de producción. Hay herramientas sencillas, como el martillo, y otras más complejas, como el telar, y no siempre es fácil trazar la línea divisoria entre una herramienta compleja y una máquina sencilla. Pero siempre que se utilizan herramientas, el hombre o la mujer que las maneja emplea sus conocimientos, su fuerza y su habilidad para producir bienes.
En el caso de las máquinas, en cambio, estamos frente a artefactos que disponen de mecanismos que reemplazan a la habilidad humana. Las máquinas pueden ser impulsadas por energía animada (hombres o animales)  o inanimada (hidráulica, eólica, del vapor, eléctrica, motores a explosión, atómica).
De todos modos, el rasgo dominante de la industria moderna fue la difusión de las máquinas accionadas por energía inanimada que obligaron a sustituir las formas tradicionales de organización del trabajo y dieron nacimiento al sistema de fábrica, ya que el tamaño y el costo de las máquinas hacía imposible que fueran propiedad de los trabajadores. Además, en el caso de ser accionadas por energía hidráulica, requerían una localización específica, junto a un curso de agua.
Una de las innovaciones principales de la Revolución Industrial fue el acceso a nuevas fuentes inorgánicas de energía calórica y mecánica, gracias a la difusión de la máquina de vapor y del uso de carbón mineral como combustible.
La máquina de vapor, patentada por James Watt en 1769, permitió transformar la energía térmica (calor) en energía cinética (movimiento y trabajo), y la utilización del coque (un derivado del carbón de piedra) incrementó sensiblemente la oferta de energía.
La máquina de Watt fue perfeccionada a lo largo del siglo XIX, y ello permitió que pudiera utilizarse para impulsar medios de transporte. A partir de 1820 se construyeron los primeros ferrocarriles y barcos de vapor, que revolucionaron las comunicaciones.”
Barbero, María Inés (2001) El nacimiento de las sociedades industriales en Aróstegui, El mundo contemporáneo: Historia y Problemas.Buenos Aires: Editorial Biblos.
 
  1. ¿Este texto es una fuente histórica o historiográfica? Fundamenta tu respuesta.
  2. Subraya con un color la definición de herramienta
  3. Subraya con otro color la definición de máquina.
  4. Ahora explica con tus palabras qué diferencias hay entre ellas.
  5. Dice la autora que hay herramientas sencillas como un martillo y otras más complejas como el telar. ¿Qué dirías de la máquina de escribir? ¿Cómo la calificarías?
  6. Hoy día nuestro principal combustible es el petróleo, pero en el siglo XIX era 
  7. ¿Por qué los ferrocarriles y los barcos a vapor revolucionaron las comunicaciones?

Actividad C

La sociedad industrial a través de Van Gogh: “Los comedores de papas” (1885)

 
  1. Averigua quién era V. Van Gogh. Anota aquellos datos que te ayuden a comprender el momento en que realiza esta obra.
  2. Describe la pintura.
  3. ¿Qué colores predominan en la misma?
  4. ¿Qué te transmiten los rostros de esas personas?
  5. ¿Por qué te parece que Van Gogh habrá elegido definir a estos personajes por su alimentación? (Averigua antes de redactar tu respuesta, qué comían y bebían los obreros europeos a fines del siglo XIX)

Actividad D

Trabajo de escritura
  1. Elabora un texto en donde le cuentes a tu primo/a qué cambios se producen en el mundo del trabajo a partir de la revolución industrial.
  2. ¿Cómo podríamos representar ese mundo mediante un dibujo? ¿Te animas?

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