CRONOLOGIA FUNDAMENTADA DE HISTORIA DEL URUGUAY.

Cronología del Uruguay


ANTES DEL SIGLO XIX: El territorio del actual Uruguay fue descubierto en el siglo XVI (1516) por Juan Díaz de Solís; pero debido a la inexistencia de riquezas minerales fue declarada por los españoles “tierra sin ningún provecho”.
Entre los siglos XVII y XVIII, en el territorio de la llamada Banda Oriental, se produjo el surgimiento de las tres variables de larga duración (según Caetano y Rilla) que caracterizaron la vida de esta región de América: la pradera, la frontera y el puerto.
La pradera se configura a partir de la introducción del ganado en el siglo XVII (1611-17 por Hernandarias), el cual, gracias a las características del territorio se reproduce rápidamente, dando lugar al nacimiento de las “minas de carne y cuero”. Para la explotación del cuero es que llegan los primeros pobladores europeos a estos territorios, ya que como sostienen algunos autores, el “vacuno precedió al colono”.
La segunda variable (la frontera) de larga duración surge entre los siglos XVII y XVIII; la Banda Oriental era la frontera entre los imperios de España y Portugal, por lo que fue un territorio disputado, dando lugar a disputas entre ambas coronas por estos territorios. Estas disputas se materializaron con la fundación de plazas fuertes (Colonia del Sacramento 1680, Montevideo 1724-30); con las que ambos reinos buscaban afirmar su dominio en la zona), mediante la firma de tratados de límites (como el de San Ildefonso en 1777) y posteriormente en conflictos armados. Así es que se constituye la situación de frontera del territorio del actual Uruguay, situación esta que se mantendrá luego de la independencia, ya que como frontera, el Estado del Uruguay se vió vinculado en los conflictos internos de sus vecinos, estos intervinieron en sus asuntos internos, continuó el tráfico de mercaderías (legal e ilegal que ya se manifestaba desee la época de la colonia), la circulación de personas; etc.
La tercer variable surge en el siglo XVIII (“el puerto”) cuando la plaza fuerte de Montevideo, que había sido establecida para defender la frontera con Portugal, queda habilitada para el comercio directo con España y con otros puertos de la América española (Reformas Borbónicas 1778).
SIGLO XIX:
1811: Se inicia la Revolución Oriental con el denominado “Grito de Asencio”. Este movimiento surgido en la campaña, que aglutina a los distintos sectores sociales de la Banda Oriental (hacendados, “hombres sueltos”, indígenas, etc.) y que reconoce a la Junta de Buenos Aires establecida en 1810 (la cual designa a José Artigas como Jefe de ese Movimiento), está dirigida “contra la prepotencia y presión españolas (radicadas y expresadas en la ciudad de Montevideo) que contra la dominación española misma” (según Caetano y Rilla ). Entre los hechos a destacar en este año se encuentran la primer victoria importante de la Revolución (las Piedras” y el posterior sitio de Montevideo; la invasión portuguesa, el Armisticio de Octubre Entre Bs. As. y los españoles en Montevideo; los “Primeros Congresos Orientales “ como los llama Reyes Abbadie, en los cuales los orientales rechazan el armisticio de Octubre, reconocen a Artigas como su Jefe, deciden continuar solos la lucha frente a los españoles y deciden levantar el sitio de Montevideo hecho conocido como “la redota”, el “Éxodo del Pueblo Oriental”, “la Emigración”. La importancia de estos “Congresos Orientales” está dada por en que es la primera vez que los orientales hacen ejercicio de su soberanía.

1813: En este año Bs. As. Convocó a una Asamblea General Constituyente.
Artigas Convoca a un Congreso, el cual según Reyes Abbadie, celebró 2 sesiones: el 5 y el 20 de abril. En la sesión del 5 de abril, se fijan las instrucciones que (“Instrucciones del Año XIII”) que llevarían los diputados orientales a la Asamblea general Constituyente. Lo que estas instrucciones proponían era: independencia (de todo poder extranjero), establecía un régimen de gobierno republicano, democrático y federal. Estas propuestas eran opuestas a las intenciones de Bs. As., las cuales eran centralistas y monárquicas, los diputados orientales fueron rechazados por al Asamblea, lo que hizo que Artigas se retirara posteriormente, del restablecido sitio de Montevideo (1/1814).
La segunda sesión del Congreso de Abril (día 20) estableció un gobierno para reorganizar la recién establecida Provincia Oriental (Gobierno Económico de Canelones).
1815: En este año ya estaba planteado el enfrentamiento entre Artigas y el gobierno bonaerense. En lo referente a la Provincia Oriental, las fuerzas artiguistas ingresan en febrero a Montevideo, quedando esta provincia por primera vez bajo el poder de Artigas. Se establece un gobierno autónomo para toda la Provincia, cuya principal obra fue el Reglamento Provisorio para el Fomento de la Campaña y la Seguridad de sus hacendados., con el cual se buscaba la recuperación económica de la Provincia y el afincamiento de la población en la campaña mediante la igualitaria distribución de la tierra. Como mencionan Caetano y Rilla, las tierras distribuidas pertenecían a los enemigos de la Revolución, y se las donaban a quienes la apoyaban.
En este año se establece la Liga Federal integrada por Corrientes, Misiones, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fé y la Provincia Oriental. Como mencionan Caetano y Rilla, el artiguismo era una “oferta de independencia política frente a la corona, de republicanismo frente a algunos ímpetus monárquicos de la propia Revolución; de integración federal y de equilibrio entre el librecambio y el proteccionismo”.

1820: Se produce la derrota final de Artigas debido a la crisis de su liderazgo en el Litoral y a las sucesivas derrotas militares frente a los portugueses que habían invadido en 1816 y las divisiones internas en las fuerzas orientales (ej: patriciado montevideano).
En 1821 la Provincia Oriental se incorporó a Portugal con el nombre de Provincia Cisplatina.

1828: en este año, luego de finalizada la lucha iniciada en 1825 por fuerzas orientales y seguida luego con el apoyo de las Provincia Unidas del Río de la Plata, se firma (con intermediación inglesa) la Convención Preliminar de Paz entre el Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata, tras lo cual concluye la dominación brasileña (que había reemplazo a la portuguesa entre 1822-24) sobre la Provincia Oriental. Ésta pasaba ahora a constituirse en Estado independiente, el cual no tenía fijados sus límites y debía establecer una Constitución que debía ser previamente revisada por Brasil y las Provincias Unidas.
La intervención inglesa fue determinante para la creación del nuevo Estado: los ingleses buscaban la libre navegación de los ríos para llevar adelante el comercio, no querían que el Río de la Plata quedara en manos exclusivas de brasil y las Provincias Unidas.

1830: Se establece la primera Constitución del Uruguay, con lo cual según Zum Felde, se produce “el nacimiento oficial de su entidad jurídica, así en el orden interno como en el internacional”. Esta Constitución establece un régimen republicano presidencialista, un Poder Legislativo Bicameral, crea la Alta Corte de Justicia, fija los derechos individuales, establece la religión Católica como la oficial pero hay libertad de cultos crea un régimen administrativo centralizado, elección del presidente por la Asamblea General, etc..
Esta Constitución es aplicada en un Estado que no tenía fijados aún sus límites.
Según Zum Felde, en este año, “la realidad social del país es caudillesca”. Este autor define al caudillo como un “gaucho como los demás, por sus sentimientos y hábitos, pero más inteligente, más enterado, más enérgico, más emprendedor, su prestigio le viene de la superioridad de sus condicione respecto a la masa. El gauchaje deposita en él su confianza política”. Según esta caracterización de un caudillo, la presencia de esta figura en la historia del recién nacido Estado Oriental del Uruguay se remonta a inicios de las luchas revolucionarias y se mantiene durante todo el siglo XIX, incluso en los primeros años del siglo XX con la figura de Aparicio Saravia, “el último caudillo gaucho” según Zum Felde.
En torno a la figura de los caudillos es que surgen los “bandos bélico-políticos” (Blanco y Colorado), considerados como embriones de los llamados partidos tradicionales.
Después de la Guerra Grande (1839-51) sostiene Zum Felde, estos bandos están más definidos y opuestos que antes.
Estos bandos “bélico-políticos”, van a protagonizar durante el siglo XIX numeroso enfrentamientos armados por el poder.

1851: En este año finaliza la “Guerra Grande” conflicto que involucró durante las distintas etapas de su desarrollo a Uruguay, Argentina Brasil, Inglaterra y Francia.
Este conflicto que comienza en 1839 como un conflicto interno del Uruguay y luego se internacionaliza, refleja lo que era la forma de hacer política en el Uruguay en el siglo XIX, es una mezcla de lo caudillesco (lo rural) y lo “doctoral” (lo urbano).
Los bandos “bélico-políticos” aparte de estar integrados por los caudillos rurales, también lo estaban por los elementos doctorales de la ciudad. Estos últimos discrepaban totalmente con la forma de hacer política de los caudillos rurales, a tal punto que se unen los elementos doctorales de ambos bandos contra los elementos caudillistas en más de una oportunidad. De este modo, en el siglo XIX uruguayo hubo 2 tipos de conflicto que involucraron a los bandos: el enfrentamiento mismo entre los bandos y el enfrentamiento entre los “doctores” y los caudillos, es decir, 2 formas distintas de hacer política.
Finalizada la Guerra Grande (1839-51) y debido a las consecuencias económicas, políticas, etc., que esta causó, es llevada adelante por parte de los doctores de ambos bandos, la llamada “política de fusión”; con ella se buscaba la pacificación del país mediante la eliminación de las divisas. Frente a esto, los caudillos llevaron adelante la llamada “política de pactos” por la cual, los caudillos de ambos bandos (quienes poseían el poder político real) acordaron mantener la paz.
A pesar de que hubieron algunos enfrentamientos armados, el país vivió una relativa paz, lo que permitió en alguna medida, la recuperación económica del país por el aumento de la producción ganadera (bastante perjudicada por las guerras civiles).

1860: Aumentó de inversiones extranjeras y de la producción lanar, lo que permitió la mejora de la economía del país y la diversificación de los productos exportables del país: cuero, tasajo y lana. Estos avances económicos se veían entorpecidos por las guerras civiles, por lo que la paz interna era anhelada por los comerciantes (“alto comercio de Montevideo”, por los estancieros y por los inversionistas europeos.


1872: Lorenzo Latorre asume el poder como gobernador provisorio, dando inicio así al período denominado como “Militarismo” que duro hasta 1886 y caracterizado por la intervención de los militares en el poder. Con Latorre se inicia también la llamada “modernización”.
Latorre llega al poder durante un período de crisis económica y política; es impulsado al poder por los estancieros (reunidos en la Asociación Rural del Uruguay), por el “alto comercio montevideano” que necesitaba una moneda respaldada en oro (lo que no ocurría en ese momento ya que estaba vigente el curso forzoso de papel moneda, es decir, sin respaldo en oro), y con apoyo también del ejército.
La “modernización” abarcó distintos planos: el económico (fomento a la producción ovina, alambramiento, etc.), el político (un Estado eficiente, que protegiera la propiedad privada, que fuera efectiva su autoridad en todo el territorio del país, etc.) y el social (educación: reforma vareliana).
A esta “modernización” como la llaman autores como Nahum, Caetano y Rilla, podemos llamarla también (como sostiene Barrán en su obra “Historia de las Sensibilidades”), el “disciplinamiento”.

1890: Crisis económica a raíz de una sucesión de problemas climáticos (primero lluvias intensas que afectaron la producción ovina y luego 2 años de sequía que afectaron a la ganadería) y a la caída de los precios de los productos exportables (debido a la onda depresiva de la economía mundial entre 1873 y 1895) y de problemas financieros (quiebra del Banco Nacional). En este año asume como presidente Julio Herrera y Obes, volviendo (luego de la presidencia de “transición” de Tajes) los civiles al poder (“Civilismo”).

SIGLO XX:

1903: Primera presidencia de José Batlle y Ordóñez. Se inicia un período de reformas que abarcan distintos “escenarios” de la vida del país como sostienen Caetano y Rilla: a)- en lo económico: estatización y nacionalización de empresas, monopolios estatales, impulso al desarrollo de las industrias nacionales, etc.; b)- en lo político: luego de la derrota de Aparicio Saravia en 1904 se hace efectiva la autoridad del gobierno nacional en todo el territorio del país, reforma electoral, etc.; c)- en lo social: fomento a la educación, creación de la Caja de Jubilaciones para empleados públicos, reducción de horarios de trabajo a los obreros, etc..
Con el Batllismo, según Caetano y Rilla, “se daba forma a algunas de las conexiones más fuertes y de larga duración en la historia del país: una entre el Estado y el Batllismo; otra, entre el Estado y la administración del interés comunitario y nacional”.



















Bibliografía



Lynch, John: Las revoluciones hispanoamericanas 1808 – 1826. Editorial Ariel. Barcelona. 1976.
Pivel Devoto, Juan E.; Ranieri de Pivel Devoto, Alicia. Historia de la República Oriental del Uruguay (1830 – 1930). 2° ed. Medina. 1956.

Barrán, José Pedro. Apogeo y crisis del Uruguay pastoril y caudillesco (1839 –1875). 4° ed. Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental. 1979.

Bonino, Luis Costa: La Crisis del Sistema Político Uruguayo. F.C.U. 1994.


J. Caetano G. – Rilla J. Historia contemporánea del Uruguay. De la Colonia al Mercosur. Colección Claeh/ Editorial Fin de siglo. Montevideo. 1994.

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