Juega Historiarte Liceo de pan de Azúcar

EL URUGUAY PASTORIL Y CAUDILLESCO EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX

1811 Este año el interior se sublevó contra la autoridad española residente en Montevideo. Dirigía la Revolución un capitán criollo del ejército "godo": José Artigas.
La Revolución en un principio acató la autoridad de la Junta de Mayo en Buenos Aires, pero las diferencias políticas, económicas y sociales pronto separaron a los "orientales" de los "porteños". En 1813 el Congreso de Abril proclamó los principios políticos de la Revolución: independencia de España; organización de un vasto estado, confederado primero y federado después, con todas las regiones del ex-virreinato de Buenos Aires; democracia y república. La capital debía estar fuera de Buenos Aires.
En setiembre de 1815, Artigas dictó un Reglamento que repartió las inmensas posesiones de los enemigos de la Revolución, "malos europeos y peores americanos", entre los mas infelices", siendo preferidos los indios, negros libres y "criollos pobres". A cada uno se le entregaría una estancia mediana para la época con la obligación de construir un rancho, dos corrales y sujetar el ganado de rodeo. La aplicación del reglamento fue en parte detenida por la invasión europea de 1816 que luego reseñaremos, pero las confiscaciones de grandes estancias que precedieron a los repartos abonaron el odio que hacia Artigas y sus seguidores comenzó a sentir la vieja clase alta del período colonial.
De 1811 a 1814 los orientales lucharon contra España procurando con el auxilio bonaerense ocupar Montevideo. Pero en enero de 1814, Artigas decidió que el objetivo de la Revolución no podía ser sustituir un "despotismo español", por otro , el bonaerense, y dejó solas a las tropas de Buenos Aires frente a Montevideo. Esta cayó en poder de los porteños en junio. Artigas hizo entonces la guerra a Buenos Aires, auxiliado por las provincias ribereñas del Uruguay y del Paraná, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe, seducidas por las ideas federales. La lucha fue desde entonces entre los federales , que eran también republicanos, y los bonaerenses que eran además de centralistas, monárquicos. En 1815, con la victoria de Guayabos, Artigas logró que los porteños devolvieran Montevideo a los orientales, y ese año pudo gobernar todo el país.
De 1816 a 1820 debió enfrentar la invasión de la monarquía portuguesa asentada en Río de Janeiro. Los lusitanos, deseosos de ocupar el territorio oriental que desde temprano disputaron a España, también invadieron por el temor a que el sur del Brasil se contagiara de los principios republicanos y federales. El invasor portugués contó con el beneplácito de Buenos Aires y terminó con derrotar a Artigas en 1820.
El país, arruinado su comercio y su ganadería por nueves años de permanente guerra revolucionaria, quedó en manos portuguesas primero (1820-1822) y brasileñas después (1822-1825). Una porción importante de las clases altas colaboró con el invasor. Este, representado por un hábil general portugués, Carlos Federico Lecor, prometió el orden y la devolución de sus propiedades a los confiscados por Artigas. En 1821, un congreso orientales colaboradores votó la incorporación de la ahora llamada Provincia Cisplatina al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves.
Las autoridades brasileñas, empero, concluyeron por desilusionar a las clases altas e irritar a los demás sectores sociales. Renació con facilidad el sentimiento antilusitano, fuerte en una población de origen español que venía combatiendo los avances portugueses desde el siglo XVII.
Los criollos vieron poco a poco como el invasor portugués prefería a los lusitanos en los repartos de tierras y en las concesiones comerciales. El sostenimiento del ejército de ocupación era gravoso. El autoritarismo de Lecor impidió el menor asomo de autogobierno, ni siquiera cuando la Constitución brasileña de 1824 empezó a regir.
En abril de 1825 se inició la segunda etapa de la Revolución cuando 33 orientales - número y nacionalidad un tanto míticos - invadieron el país y en pocos meses sublevaron todo el medio rural contra los brasileños que siguieron ocupando Montevideo. Luego de las victorias de Rincón y Sarandí, el gobierno de Buenos Aires apoyó oficialmente a los orientales y entró en guerra con el Brasil a fines de 1825.
La nueva Revolución oriental fue encabezada por Juan A. Lavalleja, un caudillo rural, y rápidamente se plegó a ella su par, Fructuoso Rivera.
Sus objetivos eran más modestos que los de Artigas. Si éste quiso la federación y el igualitarismo social, además de la independencia del dominio extranjero, Lavalleja y Rivera se conformaron con liberarnos del Brasil y dejaron confuso, tal vez exprofeso, el carácter de las futuras relaciones de los orientales con Buenos Aires así como la solución del problema de la tierra.
El 25 de agosto de 1825 la Sala de Representantes de la Provincia Oriental declaró en primer lugar la independencia absoluta del país, y luego su unión a las demás provincias.
La guerra con el Brasil culminó con la victoria no decisiva de Ituzaingó en febrero de 1827. Desde meses antes mediaba Gran Bretaña en el conflicto a través de su enviado, Lord Pomsomby. La guerra perturbaba gravemente el comercio inglés con la Argentina debido al bloqueo brasileño del puerto de Buenos Aires. Además, pero sólo en segundo plano, a Gran Bretaña le interesaba fomentar la independencia de un pequeño estado sobre el Río de la Plata que impidiera que las dos orillas fueran argentinas. De tal modo ese río, puerta de entrada al principal sistema hidrográfico navegable de América del Sur, se internacionalizaría y el comercio inglés no podría ser obstaculizado por una Argentina fuerte.
En 1830 una Asamblea electa aprobó la Constitución del nuevo país, llamado oficialmente, "Estado Oriental del Uruguay". El régimen jurídico aseguraba, en apariencia, el orden interno inspirándose en modelos europeos y norteamericanos. El nuevos estado sería republicano y garantizaría los derechos individuales mediante la separación clásica de los tres poderes. El derecho del sufragio se impedia a los analfabetos, peones, sirvientes y vagos, la mayoría de la población. En principio, una minoría acomodada elegiría a diputados y senadores que permanecerían 3 y 6 años, respectivamente, en sus funciones. Estos a su vez, y cada 4 años, designarían al Presidente de la República que no podría ser reelecto, sino una vez transcurrido un período de gobierno. Esta Constitución rigió los destinos del Uruguay hasta 1919.
El país real, sin embargo, se salteó este orden jurídico europeizado. Las guerras civiles dominaron el escenario uruguayo hasta por lo menos 1876. En ellas se gestaron los dos partidos que pasaron a la modernidad y sobrevivieron en el siglo XX: el blanco y el colorado.
Una breve crónica de los principales hechos mostrará las etapas políticas y revelará la "anarquía", expresión que apareció en los escritos de los intelectuales que integraron los efímeros gobiernos, y que afloró en las quejas de las clases poseedoras de riqueza.
El primer presidente constitucional, Fructuoso Rivera (1830-1834) debió soportar tres alzamientos del otro caudillo rural, Juan A. Lavalleja.
Su sucesor, Manuel Oribe (1835-1838), tuvo que combatir dos alzamientos del ex-presidente Rivera. En 1836, en la batalla de Carpintería, los bandos usaron por primera vez las dos divisas tradicionales: el blanco distinguió las tropas del gobierno que se titularon "Defensores de las Leyes", y el celeste primero - el otro color de la bandera uruguaya - y el colorado después, fueron usados por los fieles de Rivera. Un segundo alzamiento de este derrocó al gobierno de Manuel Oribe en 1838. Rivera, auxiliado por la escuadra francesa que deseaba acabar con Oribe, el aliado del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, ocupó Montevideo y se hizo elegir presidente por segunda vez en 1839. Ese año se inició la "Guerra Grande" cuando Rivera declaró la guerra a Rosas quien seguía reconociendo a Manuel Oribe como presidente constitucional del Uruguay. Los dos bandos uruguayos se internacionalizaron. Rivera contó con el apoyo de los enemigos unitarios argentinos y las escuadras francesas e inglesa. Las dos naciones europeas temían que Rosas anexara al Uruguay y deseaban además terminar con el monopolio que sobre la navegación del Paraná ejercía el gobernador de Buenos Aires. Oribe se apoyó en Rosas y puso sitio a Montevideo durante 9 años. (1843-1851).
El conflicto se resolvió cuando se retiraron los europeos e intervino el Imperio del Brasil a favor del Montevideo Colorado. Oribe y Rosas fueron derrotados. A pesar de ello se firmó una paz entre los orientales el 8 de octubre de 1851 por la cual se declaraba que no había ni vencidos ni vencedores.
La atmósfera que siguió a este conflicto fue de fusión entre los partidos. La ruina de la ganadería, el comercio y las fortunas privadas por la larga lucha, ambientó esa política. Pero los dos bandos habían encarnado en la memoria colectiva y la lucha civil se reanudo.
El presidente Blanco Juan F. Giró (1852-1853) fue derribado por un motín del ejército colorado. El nuevo caudillo de este partido, el General y caudillo rural Venancio Flores, gobierno como presidente hasta 1855. En 1856 la fusión y el pretendido olvido de los rencores del pasado llevaron al poder a Gabriel A. Pereira (1856-1860). Bajo su mandato, una fracción del Partido Colorado, llamada Partido Conservador, se alzó en armas y sus jefes fueron derrotados y fusilados en Quinteros por las tropas del gobierno. Entre 1860 y 1864 gobernó el presidente Bernardo P. Berro. Este pretendió continuar con la política de fusión pero los partidos renacieron. En 1863, el General Flores invadió el Uruguay con el apoyo del presidente argentino Bartolomé Mitre y la colaboración final del Imperio del Brasil. Bernardo P. Berro buscó apoyo en el Paraguay para restablecer así decía, el equilibrio en el Río de la Plata. Luego de la caída en manos de Flores de la ciudad de Paysandú (enero de 1865), uno de sus generales mandó fusilar a los más destacados jefes blancos. De este modo ambos partidos tradicionales tuvieron sus mártires y una carga de emotividad que les aseguró larga permanencia.
El triunfo de Flores culminó con su dictadura (1865-1868) y la intervención del Uruguay en la guerra de la Triple Alianza junto a Brasil y Argentina contra el Paraguay. En febrero de 1868, Venancio Flores, que había despertado rencores apasionados, fue asesinado. El mismo día fue ultimado el ex-presidente blanco Bernardo P. Berro. Las tradiciones partidarias se nutrieron de nuevos mártires.
Venancio Flores inició la serie de gobiernos colorados que recién concluyó en 1959. Lorenzo Batlle, su sucesor y presidente constitucional entre 1868 y 1872, debió enfrentar un alzamiento blanco comandado por el caudillo rural Timoteo Aparicio.
Esta revolución fue conocida como de "Las Lanzas" debido al arma que allí se uso de preferencia, lo que testimonia la tecnología militar primitiva de la época. Por su duración (1870-1872) y sus efectos destructivos sobre la riqueza ganadera, es el conflicto civil que mejor puede compararse a la "Guerra Grande". Ambos bandos se reconciliaron en la llamada Paz de Abril de 1872 por la cual los blancos lograron por primera vez coparticipar junto a los colorados en el gobierno. Pero la anarquía persistió hasta 1876 en que el coronel colorado Lorenzo Latorre tomó el gobierno.
Fue por efecto de la lucha y los propios acontecimientos relatados, que colorados y blancos fueron dotándose de ciertos contenidos políticos, sociales y hasta regionales. Las personalidades diferentes y los vínculos sociales distintos de Rivera y Oribe, y el principal de los conflictos citados - la "Guerra Grande" - dieron nueva forma a la oposición colonial entre la Capital y el Interior. Los colorados se identificaron con el Montevideo sitiado, los inmigrantes y la apertura a lo europeo; los blancos, asentados en la campaña sitiadora, se identificaron con el medio rural, sus grandes terratenientes y lo americano-criollo.
Pero estas diferencias no alcanzan para explicar la profundidad del desorden interno que conoció en esos años el Uruguay. Las estructuras sociales, económicas y culturales, así como la tecnología de una civilización pre-industrial, deben ser convocadas para la interpretación del hecho político y completar la imagen del país.
Iglesia Católica, ejército y gran propiedad, los tres pilares del orden conservador en América Latina, eran débiles en el Uruguay.
El alto clero no existía en 1830, recién en 1878 el Uruguay tuvo su primer obispado. El bajo clero era escaso, a menudo extranjero, de escasa formación teologíca y relativo nivel moral. Sin propiedades importantes, su influencia se reducía a representar la religión mayoritaria de la población.
El ejército era pequeño y carecía del monopolio de la coacción física. El habitante del medio rural, que manejaba el caballo, el lazo y el cuchillo para trabajar en las faenas rurales, se transformaba a la menor insinuación de sus líderes, en rebelde activo y soldado competidor del profesional.
La gran propiedad, que dominaba la estructura agraria, no estaba asentada. Los poseedores del período revolucionario lucharon contra los viejos propietarios - a menudo ellos también con títulos de propiedad imperfectos - de la colonia. El gobierno debió ser el árbitro de estas tensiones que a menudo se trasvasaron a la lucha entre blancos y colorados, mas afines los primeros a los grandes propietarios y los segundos a los grandes y pequeños poseedores. El lugar social, entonces, dependió del Estado más que el Estado de la clase terrateniente.
Los medios de comunicación y transporte eran los de una civilización ganadera. Un hombre bien montado y con caballos de relevo, podía comunicar Montevideo con San Fructuoso, villa a 400 kilómetros de distancia, en dos días, pero el servicio regular de diligencias, recién organizado a partir de 1850, tardaba por lo menos 4 o 5 días si los ríos y arroyos daban paso y no estaban crecidos. Las carretas que transportaban cueros y lanas tardaban un mes. El ganado fluía a los saladeros por sus propios medios y daba vida a la actividad de un personal especializado en su conducción, el tropero. La agricultura, en cambio, dependía de la pesada y costosa carreta por la que se desarrolló únicamente en torno a las ciudades consumidoras. Sólo la región del litoral, sobre el río Uruguay, gozó de mejores comunicaciones ya que Salto se ligó a Montevideo desde 1860 por líneas de vapores que recorrían la distancia en 3 días.
Mantener el control de la campaña desde la excéntrica Montevideo era muy difícil con este sistema de comunicaciones y transportes. Cuando la noticia de la revolución rural llegaba a la Capital, la subversión ya había tomado cuerpo. Los diversos ejércitos gubernamentales incluso tenían dificultades para conocer sus posiciones y combinar esfuerzos contra los rebeldes, como sucedió por ejemplo, con los colorados durante la "Revolución de las Lanzas".
________________________________________
documento elaborado por: José Pedro Barrán
www.rau.edu.uy

Actividad Cronología




  1. Elabora una línea de tiempo que mida 20 cm. Si tienes, puedes usar un papel centimetrado.
  2. Divídela tomando una escala donde un 1cm = 50 años.
  3. Ubica en el centro de la línea el nacimiento de Cristo (año 1).
  4. Completa la línea colocando en la parte superior los años.
  5. En la parte inferior ubica las fechas que se te dan a continuación y luego responde:


  • Si José nació en el 35 a.C. y murió en el 20 d.C., ¿cuántos años vivió?
  • Si Manuela nació en el 500 y Rocío en el 430 a.C., ¿quién nació antes?
  • Si Romina murió en el 350 a.C. y Juan en el 120 a.C., ¿quién murió antes?
  • ¿Quién es mayor, Luciana, que nació en el 250 o Carlos, que nació en 95?
  • ¿Quién es menor, Nahuel que nació en el 80 a.C. o Rodolfo, que nació en el 200 a.C.?

Evolución Humana




Evolución del Ser Humano

A) Observa con atención el vídeo. Luego te servirá para resolver los ejercicios.


Origen y Evolución del Hombre

Estas son algunas de las especies antecesoras del hombre actual. Se encuentran en forma desordenada. Lee con atención la descripción de cada una de ellas, y realiza lo que se te pide más abajo:


HOMO SAPIENS NEANDERTHALENSIS

Con el surgimiento del Homo sapiens (“ser humano sabio”), comenzó una tercera, y crucial, etapa del desarrollo humano. Hacia el año 100.000 a.C. se habían desarrollado dos grupos de Homo sapiens. Uno de éstos fue el Neandertal.
El Neandertal poseía un cerebro totalmente moderno. Estos seres humanos, que tenían una estatura media de 1,65 metros, estaban sólidamente constituidos: la fuerza de sus miembros era muy superior a la de un atleta moderno. Los neandertales dependían de una variedad de herramientas de piedra y fueron los primeros seres primitivos en sepultar a sus muertos.
Habitaron Europa y vivieron durante la glaciación.


HOMO HABILIS
Vivió entre y 2.100.000 años y 1.500.000 años atrás y es considerada la primera especie humana.
El “Hombre Habilidoso” era de poca estatura –entre 1,4 y 1,5 metros- y ligero, pues no superaba los 40 kilos de peso. Es el menos similar a los humanos modernos. Fueron los primeros en fabricar útiles de piedra tallada en una sola cara o en ambas.
Habitaron en África.

HOMO SAPIENS SAPIENS

Los primeros seres humanos anatómicamente modernos —conocidos como Homo sapiens sapiens (“ser humano sabio sabio”); surgieron en África entre hace unos 200.000 y 150.000 años. Hacia el año 30.000 a.C., el Homo sapiens sapiens había tomado el lugar de los neandertales, que hacía mucho tiempo se habían extinguido.
Esta especie caminaba completamente erguida, poseía un cerebro grande, había desarrollado el lenguaje, fabricó útiles de piedra muy precisos, dardos, lanzas, agujas de hueso, adornos, esculturas, pinturas en las paredes de las cuevas que habitaban, etc.
Habitó todos los continentes y es la única especie que aún sobrevive.

HOMO ERECTUS

Vivió aproximadamente entre 1.800.000 años y 300.000 años atrás.
Esta especie debía de parecerse mucho al hombre moderno, aunque tenía menos estatura (1,65 metros). Su cerebro era mayor que el de sus antecesores. Homo Erectus aprendió a hacer herramientas nuevas para cazar, dominó el fuego y creó alguna especie de sistema de comunicación (aunque aún no el habla).
Son los primeros en dispersarse por otros continentes: poblaron África, Asia y parte de Europa.

AUSTRALOPITHECUS AFARENSIS

Vivió aproximadamente entre 4.000.000 de años y 2.000.000 de años atrás en África.
Es uno de los homínidos más antiguos que se conocen, El “simio meridional de Afar” tenía 1,5 metros de altura, de 30 a 70 kilos de peso y una capacidad craneal entre 350 y 400 centímetros cúbicos. Conservaba rasgos simiescos, sobre todo en las manos y los pies, sin embargo podía caminar en dos patas y correr en terreno llano.


  1. Ordena las especies humanas de forma cronológica (de la más antigua a la más moderna):

1 _____________________________
2 _____________________________
3 _____________________________
4 _____________________________

5 _____________________________

        2. Extrae de los textos las características principales de cada especie.
        3. Realiza un mapa conceptual con las características de cada especie.
        


LA FOTOGRAFÍA COMO DOCUMENTO HISTORICO


¿Una fotografía dice más que mil palabras?

Sí, solamente si uno mira la imagen
y dice o piensa mil palabras.

William Saroyan 


No hay historia sin documentos. Pero hay que tomar la palabra «documento» en el sentido más amplio: documento escrito, ilustrado, transmitido por el sonido, la imagen o de cualquier otra manera. El estudio de las imágenes fotográficas es uno de los caminos para conocer el pasado humano. Este artículo pretende ser una invitación abierta para que utilice todo tipo de imágenes fotográficas como fuente de información e interpretación histórica y al mismo tiempo fuente de inspiración para que mis estudiantes piensen en una muestra fotográfica a instalarse en el Centro Educativo. Al final del mismo encontrará algunas sugerencias y fotografías para realizar actividades.


La fotografía, un nuevo método de aprendizaje

 Boulevard du Temple, París

Uno de los primeros daguerrotipos de la historia (1839). Aquí vemos el Boulevard du Temple, París.
Desde su invención, en la primera mitad del siglo XIX, los primeros espectadores de fotografías se maravillaron de la posibilidad que ofrecía este nuevo medio para reproducir hasta los más insignificantes detalles de la realidad visible. Como la fotografía parecía muy cercana a lo observable, se usó de inmediato para documentar el mundo. Durante muchos años (todo el siglo XIX y parte del XX) se creyó que la cámara «no mentía», porque reproducía una imagen fiel de la realidad.

Muy pronto la fotografía asumió algunas de las funciones de la pintura (sobre todo para hacer retratos) y satisfizo necesidades como vender productos o dejar un testimonio visual de los hechos como sucedieron. La fotografía inauguró un nuevo método de aprendizaje de lo real, que hasta entonces estaba transmitido únicamente por las tradiciones escrita, verbal y pictórica. Con la fotografía se abrió una posibilidad innovadora de información y conocimiento, instrumento de apoyo a la investigación en los diferentes campos de la ciencia y, más tarde, también como forma de expresión artística.

La realidad visible comenzó a ser inventariada a través de la fotografía: arquitectura, obras de ingeniería, caras de criminales, especimenes biológicos, fenómenos astronómicos, piezas de arte, etcétera. Se fotografió todo aquello susceptible de ser estudiado, clasificado, regulado o conmemorado. El registro de los paisajes urbanos y rurales, la arquitectura de las ciudades, los conflictos armados, las expediciones científicas, paralelamente a los convencionales retratos de estudio, fueron los temas más solicitados a los fotógrafos del pasado. La validez de estas fotografías dependía de que fueran aceptadas como «verdaderas» y por eso el fotógrafo trataba de no «hacerse notar» en la fotografía. Él solo se consideraba el que «apretaba el botón» frente al sujeto fotografiable.

Tras el advenimiento de la fotografía, el mundo se tornó en cierta forma «familiar». Este medio de registro visual permitió el acceso a la expresión cultural de pueblos lejanos e inaccesibles. En las fotografías se plasmaron sus costumbres, habitación, monumentos, mitos y religiones, hechos sociales y políticos. Por otro lado, la fotografía posibilitó el autoconocimiento y el recuerdo, la expresión artística personal (a través de efectos ópticos y químicos, montaje, imágenes digitales, etcétera), así como la denuncia social y política.

Toda fotografía tiene detrás de sí una historia. Su existencia está marcada por tres etapas: la intención (del fotógrafo o de quien encarga la fotografía) para que existiese, el registro que permitió su materialización y los caminos recorridos por esa fotografía, los ojos que la vieron, los álbumes que la guardaron, los baúles que la contuvieron.
La fotografía ¿realidad o ilusión?

La información visual del hecho representado en la imagen fotográfica casi nunca es puesta en duda. Sin embargo ahora se sabe que una fotografía es subjetiva y puede «mentir». Los fotógrafos intervienen en cada etapa del proceso fotográfico: eligen a sus sujetos, eligen la hora y el lugar en que realizan sus tomas, el tiempo de exposición, la apertura del lente, el lente, los «efectos», la posición de la cámara ante el sujeto, se enfocan en lo que les interesa, escogen el papel de impresión, manipulan la fotografía durante el revelado.

Actualmente ya no se acepta que la fotografía, hasta aquellas que se clasifican como «documentales», muestren la verdad sin manipulaciones. Todas las fotografías hablan de las intenciones del fotógrafo, de la tecnología que usó, así como de los hechos, objetos y personas que retratan. Incluso sabemos ahora que muchas fotografías, que se muestran como «espontáneas», fueron en realidad «escenificaciones». El fotógrafo tiene bastante «control» del mundo frente a su cámara y puede intentar comunicar una interpretación personal de su sujeto. Cualquiera que sea el asunto registrado en la fotografía, ésta también documentará la visión del mundo del fotógrafo. Algunos fotógrafos hacen evidente la manipulación de la imagen fotográfica o sus intenciones al tomar una fotografía, otros no.

La fotografía ¿ciencia, arte o propaganda?

Desde principios del siglo XX, muchas fotografías se hicieron para ser apreciadas con criterios estéticos. En estas fotografías, las propiedades formales de la imagen -su composición, sombras de tono o color, calidad de la luz, etcétera- se convierten en aspectos tan importantes como el sujeto u objeto que retratan para inspirar ideas o sentimientos en el espectador.
Las distinciones entre fotografía artística y fotografía documental no siempre son claras. Buena parte de la apreciación de las fotografías depende de la respuesta del espectador. No respondemos igual ante una fotografía enmarcada y expuesta en un museo o una galería de arte, que ante una fotografía del periódico o una fotografía familiar. O bien en blanco y negro o a color. 
A partir del momento en que la fotografía permitió su reproducción en las páginas impresas de los diarios, de las revistas y de las incontables publicaciones ilustradas, pasaron a transmitir las imágenes de los hechos de la historia cotidiana del siglo XX, dando nacimiento al fotoperiodismo. Estas imágenes han moldeado la opinión pública según intereses e ideologías determinados. Asimismo, la industria de la imagen se vio enormemente desarrollada en función de la sociedad de consumo y la publicidad, estableciendo estándares de gusto y comportamiento. En esta misma línea se inscribe el uso dirigido de la imagen en cuanto mensaje político-ideológico.

La fotografía como documento histórico


La fotografía nos permite conocer el pasado, pero no de forma definitiva. La imagen fotográfica puede y debe ser utilizada como fuente histórica. Hay que tener en mente, sin embargo, que el asunto registrado muestra apenas un fragmento de la realidad, solo uno de los enfoques de la realidad pasada. En la selección de las imágenes el fotógrafo manipula e interpreta la realidad, de forma consciente o inconsciente. El significado profundo de la imagen no se encuentra necesariamente explícito. Por llegar a un conocimiento profundo de una imagen fotográfica, hay que poseer nociones sólidas acerca del momento histórico retratado; pero sobre todo hay que hacerle preguntas a la imagen para lograr una reflexión centrada en el contenido.
¿Qué preguntas podemos hacerle a una fotografía?

¿Cuándo y dónde se tomó esta fotografía?
¿Quién tomó la fotografía?
¿Cuál es el título de la fotografía? ¿Es el título original que le puso el fotógrafo?
¿Es un paisaje, retrato, naturaleza muerta, escena histórica?
¿Cuál es el tema de la fotografía?
¿Cuál es el sujeto principal de la fotografía?
¿Cuál cree que fue el propósito de tomar esta fotografía? (estético, documental)
¿Qué cree que el fotógrafo trató de decir con esta imagen?
¿Qué aspectos del sujeto de la imagen quiso acentuar el fotógrafo?
¿Cuál era la actitud del fotógrafo hacia el sujeto de la imagen?
¿Qué le dice la fotografía acerca de un lugar, un tiempo, una persona, un hecho o una cultura?
¿Fue tomada en, al exterior, en un interior, con luz natural o artificial?
¿Qué emoción le produce esta imagen fotográfica?
¿Qué efecto cree que el fotógrafo quiso lograr con el uso o control de la luz y la sombra?
¿El fotógrafo manipuló la imagen? ¿Con qué fin?
¿Las personas en la fotografía están posando o es una fotografía "espontánea"?
¿Qué cree que quedó "fuera" de la fotografía?


Algunos ejercicios para el salón de clase:

1) Busque una fotografía antigua (de más de 5 años) de algún lugar cercano o persona que conozca. Tome una fotografía de ese mismo lugar o persona. Compare las dos fotografías: ¿cómo ha cambiado el sujeto?

2) «Arme» su historia de vida a partir de fotografías. Usa fotografías de su bautismo, padres y hermanos, mascotas, amigos, vecinos, amores, etcétera. La experiencia visual del ser humano cuando se encuentra frente a la imagen de sí mismo, retratado en las más cotidianas o en las más importantes situaciones de su pasado, lo lleva a percibir que el tiempo pasó y la noción de pasado se le torna concreta.

3) Elija junto con todos los miembros del salón una fotografía interesante. Dividan al salón en varios equipos de pocos integrantes. Cada equipo debe describir e interpretar la imagen fotográfica. Comparen sus interpretaciones. ¿En qué se diferencian y por qué?

4) Escoja una fotografía de una persona o grupo de personas. Elabore una narración a partir de esa fotografía. ¿Cómo se imagina que es el carácter o temperamento de esa(s) persona(s)? ¿Cree que conoce(n) al fotógrafo? ¿Está(n) posando? ¿Tiene algo en común con esa(s) persona(s)?

5) Lleve al salón de clase una fotografía de algún familiar que conozca bien e intercámbiela con otro compañero. Cada quien escriba todo lo que le sugiera ese retrato: condición social, edad, temperamento, actividad a la que se dedica, etcétera. Después intercambien sus escritos para saber qué tan buenos observadores son.



Galería de fotografías históricas
Aquí encontrará una serie de fotografías que brindan información histórica de distintos lugares y momentos del siglo XIX y XX. A estas fotografías las acompañan una o dos preguntas que brindan algunas pistas para el análisis histórico de la imagen, pero usted puedes hacerles muchas preguntas más.

1.a) ¿Cómo funcionaban a principios de siglo las centrales telefónicas?
b) ¿Por qué cree que son todas mujeres las que trabajan en esta central telefónica?
Central telefónica en 1900



1918. En Uruguay la telefonía manual se expande en el interior del país.
En la foto se muestra el puesto telefónico de la localidad de Marmarajá (en el Departamento de Lavalleja).
A la derecha, el Sr. Anacleto Ferraresso (propietario de los campos aledaños a la ubicación de la cabina telefónica), se encuentra operando el panel de conexiones. La foto fue cedida por los familiares descendientes del Sr. Anacleto Ferraresso. (Foto gentileza: Dr. Ing. José Joskowicz, Instituto de Ingeniería Eléctrica, Facultad de Ingeniería, Universidad de la República, Montevideo, Uruguay
)

2. ¿Cuál es el ideal del cuerpo y actitud femeninas que transmite esta fotografía?

Desfile de mujeres en Moscú Foto de Ivan Shagin, Desfile deportivo en la Plaza Roja de Moscú, 1932


3. ¿Qué le dice esta fotografía de la vida en Guadalajara en 1860?
Guadalajara en 1860

4. ¿Cuál es la condición social de estos niños? ¿Por qué?
Niñas tomando un baño en 1939
Rusell Lee, Niños tomando un baño, Oklahoma, 1939

5. ¿Cuál es la imagen de la identidad femenina que transmiten estas mujeres? ¿Por qué?
Peinados en 1921

6. ¿Por qué cree que este soldado republicano se retrató con dos mujeres?
Soldado republicano con dos soldaderas, México, c. 1865

7. ¿Cómo era el mobiliario, los enseres y el ambiente de una pulquería mexicana a principios de este siglo?
Pulquería en México a principios del siglo XX

8.a) ¿Por qué se tomó esta foto de abajo hacia arriba? ¿Qué efecto crea?
b)¿Qué valores sociales transmite esta imagen? ¿Por qué?
Foto propaganda
Foto de Wilfred J. Mead, Recluta del Cuerpo de Conservación Civil de Estados Unidos, 1930's

9. ¿Cuál es la idea de la forma de vida de estos «jóvenes» que muestra esta puesta en escena?
Jóvenes en la zona rosa
Foto fija de la película "Jóvenes en al Zona Rosa"

10.a) ¿Qué usan estos niños en la cabeza?
10.b) ¿De qué se defenderán?
Leningrado 1937
Foto de Viktor Bulla, Pioneros en atuendo de defensa, Leningrado, 1937

Tomado de https://www.educ.ar/ y modificado con fines didácticos
Bibliografía:
Kossoy, Boris, Fotografía e historia, Buenos Aires, La marca, 2001, (Biblioteca de la mirada).
Barnet, Sylvan, A Short Guide to Writing about Art, sixth edition, Addison Wesley Longman, 2000, (The Short Guide Series).

Arte paleocristiano


Arte de transición

El máximo valor del arte cristiano primitivo o paleocristiano es que significa un puente entre la cultura clásica y la cristiana. El arte de las primeras comunidades cristianas supone un cambio radical del realismo clásico al expresionismo cristiano. Las figuras planas y sin fondo sustituyen a la perspectiva y al modelado. Esto se debe a la influencia de las comunidades cristianas de Oriente y a la necesidad de utilizar un lenguaje claro y compresible por los fieles con el que plasman gráficamente los conceptos de la nueva fe. Las paredes de las catacumbas primero y las basílicas después se llenarán de imágenes y escenas narrativas claras y expresivas. Estas dos características serán constantes en el arte cristiano durante más de mil años, es decir, hasta el naturalismo del gótico del siglo XIII.

La arquitectura paleocristiana: la basílica

Las primitivas comunidades cristianas se congregan en catacumbas, recintos subterráneos utilizados en épocas de persecución por el poder romano. En el año 313 el emperador Constantino acepta el cristianismo publicando el Edicto de Milán. Desde el momento del triunfo, al pasar de ser perseguida a ser protegida por el Estado, la nueva fe no tarda en manifestar su gusto por el lujo y las representaciones prestigiosas como instrumentos eficaces de propaganda.
La necesidad de dotar a la liturgia de un espacio arquitectónico da lugar a las primeras basílicas que toman como modelo las basílicas civiles romanas más adecuadas que los templos clásicos para las grandes concentraciones de fieles. El nuevo templo debe cumplir la función de lugar de reunión y de culto. La basílica* será el modelo más común y se utilizará en el arte cristiano posterior.
Basílica de S. Apollinare in Classe, Ravena, h 530. Primitiva Basílica Cristiana



Organización del espacio: la basílica organiza su espacio en tres (o cinco) naves* longitudinales separadas por columnas. La nave central es más alta y en sus muros se abren ventanas que iluminan el interior. La cubierta (el techo) es plana y de madera. La cabecera se remata con un ábside* semicircular en el que está el altar. En las grandes basílicas la cabecera se amplía dando lugar a una nave transversal o transepto* o crucero*. Al edificio se accede a través del atrio*, patio con una fuente en el centro, para pasar al nártex, sala transversal o vestíbulo que da acceso a las naves interiores a través del pórtico*.
Nave central de la Basílica de San Apolinar in Classe en Rávena 

Entre las basílicas destacan: las de Santa Sabina y Santa María la Mayor, en Roma.

También se construyen otros edificios de planta circular o poligonal destinados a mausoleos (sepulcros) o baptisterios (con pila para el bautismo).

Iconografía paleocristiana

  • LA PINTURA

El repertorio básico de imágenes se encuentra en los muros de las catacumbas*, cementerios subterráneos donde los cristianos enterraban a sus difuntos. Los temas tratados son muy variados y serán la base de la tradición artística cristiana de los siglos posteriores. Una de las primeras imágenes es el crismón*, monograma formado por las dos primeras letras griegas, «X» y «P», del nombre de Cristo; a estas se le añade el signo de la cruz, el círculo y a ambos lados α y ω del alfabeto griego. La combinación de círculo, monograma y cruz nos presenta a Cristo como síntesis espiritual del universo, como Sol invictus, como la luz que ilumina las tinieblas, como símbolo del triunfo del cristianismo sobre el paganismo grecorromano.




Otro de los temas tomados de la antigüedad clásica, pero con nuevos contenidos, es el Buen Pastor que representa a Cristo apacentando al rebaño. Asimismo hay elementos vegetales y animales como la vid, el cordero, el ciervo, la paloma…que se convierten en alegorías del mensaje cristiano.


Catacumbas Paleocristianas


  • LA ESCULTURA
Tiene su mejor expresión en los relieves de los sarcófagos. Los temas de los primeros tiempos son motivos geométricos, astrales y zoomorfos (animales). Después dominan los temas figurativos (figuras humanas y animales). Las figuras ocupan el primer plano y domina la frontalidad, son de igual tamaño y pueden enmarcarse en un fondo arquitectónico de arcos y columnas. Destacan los relieves del sarcófago del Buen Pastor.