La Difusión del Fenómeno Industrial en Europa y fuera de ella




En los demás países europeos y no europeos el fenómeno industrial no se presenta ni en la misma época ni totalmente en el mismo contexto. Pero a grandes rasgos en cada caso concreto la historia parece repetirse; cada caso de revolución industrial reducida a su realidad económica, sigue poco más o menos un mismo “modelo”, como dicen los economistas, uniforme y bastante simple.
Este mismo patrón tiene tres etapas: Esta es la tesis ( formulada en 1952) de un economista americano, Walt W. Rostow. Aunque se presta a la discusión no cabe dudas de que simplifica el debate.

  1. El “Take Off”: El despegue.
Una economía en auge se separa bastante bruscamente de su antiguo régimen industrial que la tenía pegada al suelo. Este despegue tiene lugar por lo general en un único sector o, todo lo más en dos:

Países
Sectores

Gran Bretaña
Nueva Inglaterra
Algodón
Francia, Alemania, Canadá, Rusia, Estados Unidos
Ferrocarril
Suecia
madera, hierro

Este sector se dispara siempre como una flecha, y se moderniza rápidamente, siendo precisamente su crecimiento y la modernidad de su técnica las dos características que le diferencian de los auges industriales anteriores. Este alza industrial determinada se pone de manifiesto en un aumento de la producción, en un mejoramiento de la técnica, en una organización del mercado, y más tarde fomenta, a su vez, el crecimiento de otros sectores de la economía.

Después de este primer movimiento la industria- clave, el motor inicial se estabiliza: ha alcanzado, en efecto, la cumbre. Ha permitido acumular reservas destinadas a ser invertidas en otros sectores de la economía que a su vez, emprenden vuelo, se modernizan y alcanzan su perfección.

  1. Al extenderse este proceso de sector en sector la economía en su conjunto alcanza la madurez industrial.
En Europa Occidental, después del take off de los ferrocarriles (es decir, del hierro, del carbón, de la industria pesada), toman el relevo el acero, las construcciones navales modernas, la química, la electricidad, la maquinaria.
A grandes rasgos, fue en los primeros años del siglo XX cuando el conjunto del mundo occidental llego al umbral de esta madurez. Inglaterra que lo había franqueado desde 1850, se encontró entonces en un plano de igualdad relativa con los demás países

Entonces para estas economías que tienen en su haber un desarrollo, que están relativamente equilibradas , que han asegurado sus rentas , que han conseguido cierta abundancia, la expansión industrial no se plantea ya como una finalidad primordial. El problema esta en saber en que dirección orientarán en lo sucesivo su poder y sus posibles inversiones. Su respuesta determina el sentido de su historia presente y de su futuro.

  1. El momento de la elección. Se trata, de hecho, de escoger un estilo de vida válido para toda una sociedad.

Se puede dirigir el esfuerzo hacia una cuidadosa legislación social, persiguiendo la seguridad o el bienestar de todos, o considerar que este bienestar solo se puede lograrse mediante la extensión de la capacidad de consumo de las masas. ( la gran mayoría de la población debe entonces tener acceso a los bienes y los productos de lujo), o por último se puede utilizar el poder agrandado de la sociedad o de la nación en el terreno, con frecuencia inútil, pero siempre peligroso de la política mundial y de poder.

Hacia 1900 los Estados Unidos alcanzan la madurez: de hacer un alarde breve pero significativo, e poder (guerra de Cuba y de Filipinas contra España en 1898), alarde consciente si se piensa que Teodoro Roosevelt escribía por entonces que los EEUU “tenían una necesidad de guerra” o que había que darles “algo más en que pensar que no fuera la ganancia material. Años más tarde se llevan unas tímidas tentativas de política social progresiva. Pero, con la iniciación de la Primera Guerra Mundial, los EEUU se lanzaron por el camino de la solución del consumo de masas y se produce entonces el boom de los automóviles, de la construcción y de los gadgets para el confort de las casas.


Crédito, Capitalismo financiero y Capitalismo de Estado: Al mismo tiempo que la Revolución Industrial se produjo una revolución del crédito, que se benefició del impulso de aquélla.

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