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Siglo XX Cambalache

“SIGLO XX CAMBALACHE”
CERP DEL ESTE - DEPARTAMENTO DE CIENCIAS SOCIALES

Tesis sobre Estudios Económicos Contemporaneos y Sociedades Contemporaneas


CAMBALACHE
Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé . . .
En el quinientos seis y en el dos mil también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
varones y dublé.

Pero que el siglo veinte
es un despliegue de maldad insolente
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos . . .

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor . . .
ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador.
Todo es igual.
Nada es mejor.
Lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.

Qué falta de respeto.
qué atropello a la razón.
Cualquiera es un señor.
Cualquiera es un ladrón.
Mezclao con Stravinsky va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín.

Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida
y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte cambalache
problemático y febril.
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
Dale nomás! Dale que va!
Qué allá en el horno nos vamo a encontrar.
No pienses más,
sentate a un lao.
Que a nadie importa si naciste honrao.
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata,
que el que cura,
o está fuera de la ley.
Enrique Santos Discépolo



“Siglo XX Cambalache”, tango de Enrique Santos Discépolo que le da nombre a nuestro trabajo, este título es muy sugestivo dado a que en él vemos muchas de las incertidumbres, contrariedades y tensiones con las cuales cargamos en la sociedad toda.

“El medio es el mensaje”
“El contenido de cualquier medio es siempre otro medio”
“El mundo es una Aldea global”,
“Marchamos al presente a través de un espejo retrovisor y marchamos en reversa hacia el futuro”

A modo de introducción elegimos los aforismos de Mac Luhan y tomamos sus conceptos para explicar el desarrollo tecnológico como “medio”. Su obra publicada a principios de la década del 60 relata de una manera profética los cambios a nivel planetario, nuevas formas de percibir el mundo, avances en los medios de comunicación, partiendo desde la escritura hasta llegar a un hombre multimedia.

En su obra nos dice que con la escritura se rompe la pluralidad, la interdependencia de todos los sentidos que reinaban en el Mundo Oral. Un único sentido, el visual que trae consigo una nueva forma de ver el mundo, de sentir la vida.

La mente humana se transforma, el tiempo y el espacio pasaron a concebirse como lineales, el pensamiento deja su lado mágico para hacerse lógico, predomina el argumento ante la metáfora.

El universo lineal:

La imprenta de Gutemberg en el siglo XV maximiza y potencia este modo el sentir lineal, “La galaxia Gutemberg “ y como protagonista el Hombre Tipográfico, nada mas ni nada menos que el hombre especializado. Con la creación de un pensamiento lineal, de un sentido lógico y homogéneo, como argumentación y el predominio del sentido visual - “sentir la realidad”.

La época electrónica:

- - Constituye el fin de la era mecánica, lo característico es el predominio de la información y de los medios fríos.
- - Medios calientes – Alta Resolución
Extiende a un solo sentido, los mensajes son lineales, claros, datos e informaciones precisas. (Escritura, imprenta, arte representativo).
- - Medios fríos - Baja Resolución

Extiende todos los sentidos, los mensajes se dan más como procesos que como productos, de forma simultánea y plural antes que lineal.
La televisión:

La imagen, visualmente es pobre en datos, no es un fotograma inmóvil, sino un perfil en formación continúa de cosas pintadas por un pincel electrónico.

El Medio es el Mensaje:


Cuando nos referimos al medio, nos referimos a un medio en tres dimensiones, cultural y temporoespacial.

Mundo Oral
Mundo Escrito – donde la letra no es neutral
Mundo Electrónico – Aldea global (Neoacústico – efecto 360° siempre está en funcionamiento, la fuente no es controlada.)

- En la estrategia electrónica el Emisor desaparece.
- En la estrategia electrónica el Mensaje siempre está.
- El Receptor cambia en la estrategia, se transforma.

De ésta manera se concebía el Mundo por unos pocos en la década del 60, hoy por hoy tenemos la oportunidad de estar en un no-lugar, de estar virtualmente comunicados, hablamos de dinero virtual, preguntar si estas on-line, si tenés e-mail, de encontramos en la red, de internet e intanet y lo que más nos impacta de Mac Luhan es la visión de futuro que él tenía.

Los medios fríos recién mencionados han roto ya el universo lineal de la Galaxia Gutemberg, para la reconstitución de un medio global, semejante a la aldea primitiva. La imagen de una aldea global. La globalización de los medios.

¿Qué es la globalización?

La globalización puede definirse de muchas maneras, dependiendo de qué nivel se desee analizar; puede hablarse de la globalización del mundo entero, de un país, de una industria específica, de una empresa, hasta de un modelo económico y político.
A escala mundial, la globalización se refiere a la creciente interdependencia entre los países, tal como se refleja en los crecientes flujos internacionales de bienes, servicios, capitales y conocimientos.

A escala nacional, la globalización se refiere a la magnitud de las relaciones entre la economía de una nación y el resto del planeta.
A pesar del creciente mundo globalizado, no todos los países se han integrado de la misma manera a la economía global. Algunos indicadores clave para medir la integración de la economía de cualquier nación son las exportaciones y las importaciones en términos del porcentaje del PIB, los flujos de inversión extranjera directa y de inversión en los mercados financieros, así como los flujos de pagos por regalías asociadas a la transferencia de tecnología. Aunado a lo anterior, al final del siglo XX, el mundo se ve invadido por nuevas formas de producción y consumo, una preocupación por el deterioro de los recursos naturales, el avance de la pobreza, etc.; sin embargo.

Constantemente se hace referencia a este nuevo fenómeno que ha llegado a convertirse en un paradigma para los países en desarrollo como el nuestro y que les plantea nuevos retos.

La globalización es un proceso económico, político y social que si bien es cierto no es nuevo, ha sido retomado con mayor énfasis en los países en desarrollo como premisa específica para lograr un crecimiento económico y erradicar la pobreza. Pero este fenómeno en ningún momento fue concebido como modelo de desarrollo económico, sino más bien como un marco regulatorio de las relaciones económicas internacionales entre los países industrializados.

En su definición más amplia, el término engloba un proceso de creciente internacionalización o mundialización del capital financiero, industrial y comercial, nuevas relaciones políticas internacionales y el surgimiento de la Empresa Transnacional que a su vez produjo como respuesta a las constantes necesidades de reacomodo del sistema capitalista de producción –nuevos procesos productivos, distributivos y de consumo sin una localización geográfica definida, una expansión y uso intensivo de la tecnología sin precedentes.

Los orígenes del fenómeno se remontan a las dos décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en las cuales los países industrializados de Norteamérica, Europa y Asia alcanzan tasa de crecimiento del PIB tres veces superiores que en los 130 años precedentes, lo que a su vez provocó una gran expansión en el ámbito mundial de las transacciones comerciales de dichos países.

Con el fin de regular las crecientes relaciones comerciales, los países en cuestión generaron una estrategia económica y política de liberar todas las barreras al libre comercio, implantadas por la Estrategia de Substitución de Importaciones. Producto de ello son las negociaciones del GATT, la creación del FMI y el Banco Mundial , las áreas de libre comercio regionales, etc.

Este proceso se vio acelerado por las diferentes crisis en que se vio inmerso el entorno internacional en los años 1971(crisis del dólar), 1973 y 1979 (crisis del petróleo) y en 1982 (crisis de la deuda) un reflejo de ello es la caída de los porcentajes de los flujos de inversión directa procedente de los países ricos hacia los países en desarrollo.

El surgimiento de esta Nueva Estructura Económica gracias a la Revolución Científico Técnica, trae consigo una reestructuración y cambios en los procesos, que se dan de una forma cuantitativa y cualitativa a la vez.
Los Cambios Tecnológicos suceden:
- - En un primer lugar dado a la invención (ciencia técnica).
- - Luego la innovación donde se produce el “hecho económico”
- - Y por último la difusión que es la relación entre el producto y el proceso.

Como producto de esta explosión de descubrimientos, avances y una reorganización de las estructuras productivas encontramos el surgimiento de una nueva civilización, mas una reestructuración de las instituciones, dado a la acumulación de cambios del orden económico(economía de la información – economía de servicios), político, social e ideológico.

El cambio del uso intensivo de materiales y energía hacia el uso intensivo de la información favorecen en la aparición de nuevos materiales, nuevos productos y dado esto, innovación en los procesos. El factor clave del antiguo paradigma era el petróleo que se ve sustituido por el Microchip, este provoca una reestructuración en el plano económico dado a un costo relativo bajo, una oferta ilimitada, y el potencial cuantitativo de producción junto con un sistema de innovaciones técnicas y organizativas. Aquí la actividad científica surge como una nueva fuerza productiva.

La información no se agota con su consumo, es intangible, almacenable, no perecedera y se incorpora a otros bienes. Este proceso productivo es integrado y flexible (adaptación a la demanda) y esta dispuesto en redes.

La globalización de la producción se ha conseguido gracias a la inversión en otros países (inversión extranjera directa) realizada por las multinacionales que poseen y gestionan fábricas e instalaciones productivas en varias naciones.

Estas multinacionales constituyen la empresa-tipo de la actual economía mundial. Como producen a escala internacional, venden productos en todo el mundo, e invierten en muchos países, se puede decir que no tienen país de origen, el hecho de que su residencia fiscal esté en un país u otro es un mero formalismo.

Efectos de la globalización

Entre los efectos más importantes del proceso de globalización se encuentran la estandarización de productivos y servicios, la reducción de barreras arancelarias y las economías de escala.

La estandarización de productos significa que éstos tienen poca o nula variación entre los distintos países o regiones donde se distribuye.

Sí un producto es necesario modificarlo de manera significativa para introducirlo en otra región, éste ya no es un producto estándar.
La reducción de las barreras arancelarias ha introducido el llamado consumo de productos masivos, permitiendo que muchos en países tengan acceso a éstos.

Las economías a escala pueden hacer a los productos más competitivos con una estrategia de bajos costos, utilizando la capacidad de plantas ociosas, aumentando la producción y distribuyendo los costos fijos entre un mayor número de unidades.

La globalización ha provocado la creación de grandes corporaciones en ciertos sectores industriales. La integración de las empresas es otro de los fenómenos que tienen su origen de la globalización. Se trata de empresas que se desarrollan exitosamente en mercados importantes y cuentan con recursos para invertir en otras empresas mediante un proceso de integración hacia delante (hacia los clientes), o hacia atrás (hacia los proveedores).

La razón para esta integración es la de evitar que las grandes corporaciones se apoderen de los mercados o que éstos sean comprados a costos muy bajos.

Entre las razones para integrarse están, por ejemplo, cuando existe un solo proveedor en el mercado y se desea garantizar la oferta o asegurarse la demanda, desestimular a futuros competidores, elevando las barreras de entrada al mercado o cuando la integración significa trasladarse a otro mercado en una forma ordenada.

En las postrimerías del siglo XX la globalización de la economía mundial, la movilidad las personas y capital, y la penetración mundial de los medios de comunicación se han combinado con el propósito de limitar la libertad de acción de los Estados. La globalización produce una competitividad estructural, una competitividad sistémica.

Estas tendencias han estimulado un vivo debate sobre si el Estado puede retener algo de esa libertad de acción que se asociaba en otros tiempos a la soberanía.

Sea cual sea el efecto de este proceso, el concepto clásico de Estado como entidad en cierto modo cerrada, cuyas transacciones internas son mucho más intensas que sus actividades interestatales, ha pasado a la historia conforme han surgido nuevas formas de colaboración e integración interestatal más flexibles.


Integración e Interculturalidad en épocas de globalización

• • La dimensión "mundo" de la globalización y las identidades culturales

Queremos incluir aquí algunas reflexiones generadas a partir de la relación globalización-mundialización, universal-particular, local-nacional-, con la intención de inducirnos a captar las luchas y el pensar desde la heterogeneidad y la integración, recuperando otros sentidos de esta relación.

Consideramos que desde este lugar es pensable un ideario que despojado de dogmatismos o mesianismos, puede congeniar con otras reivindicaciones (de mujeres, jóvenes, homosexuales, ecologistas, indígenas, marginales, etc.). Pero sobre la base de replanteos muy básicos, que valoricen la pluralidad.

Se trata de rescatar la "diferencia" específica de los movimientos sociales. Se trata de ver los estamentos socioculturales por encima de las clases socioeconómicas.

La orientación actual para un "nuevo orden" económico, social y, cultural mundial requiere, según las estrategias planteadas desde el poder, nuevas cosmovisiones del mundo, nuevos mitos fundacionales del orden social que pugnan por instalarse reemplazando "ideologías", con la pretensión de conformar modelos civilizatorios para la sociedad en el contexto de su inserción en este nuevo ordenamiento universal.

Para interpretar esta nueva diagramación de los espacios tanto culturales, económicos, sociales, etc., es necesario romper, reconstruir y reinventar, lo que nos coloca frente a un cambio mas global; no un simple cambio de signo político o de período histórico, sino un cambio de época y civilización que nos plantea una nueva manera de ver el mundo y que nos exige, a todos los habitantes del planeta, el abandono de las certezas para interpretar diferente el que-hacer humano.

El capitalismo cambió fundamentalmente sus dinámicas, y las coordenadas de tiempo y espacio traslocan los sentidos y vínculos que se establecen entre los individuos y los colectivos sociales. En el aspecto cultural más que de globalización correspondería hablar de su mundialización: "Lo que significa que la modernidad-mundo radicaliza el movimiento de desterritorialización, rompiendo la unidad nacional y se crea una espacialidad distinta.

Pero en esta cualidad de desterritorialización de la globalización, a diferencia de los modos de construir identidades desde la nación, que se construyen en detrimento de las identidades locales, neutralizándolas o destruyéndolas, se libera a esas identidades del peso de la cultura nacional.

Surge en el horizonte cultural mundializado la posibilidad de estructurar identidades transnacionales no sólo de clase, género, sino especialmente en relación al consumo.

Renato Ortiz dice que la nación es transferida hacia el plano de la tradición y lo global pasa a ocupar el lugar de la distinción, la universalidad y el cosmopolitismo. Lo universal se separa de lo social, anidando en las filosofías y en las éticas, lo global adquiere estatuto propiamente sociológico.

Existen en cada sociedad códigos culturales superpuestos, tramas de sentido que tienen diferente alcance espacial y estas tramas culturales superpuestas están en constante intercambio y transformación, sumidas en procesos de cambio y en luchas por la constitución e imposición de sentidos que, por supuesto, no están desvinculadas de las pujas y conflictos que arraigan en la dinámica social.

Con estos avances queremos dejar planteado qué significa en este contexto lo universal y lo particular, lo propio y lo ajeno, la identidad y la cultura. Más allá de los usos esencialistas y sustancialistas propios del mundo de la modernidad-nación, hoy estos conceptos / realidades se estrellan contra límites planetarios y los ritmos del ciberespacio dado a los avances tecnológicos.

Remitiéndonos a la propuesta de integración, quisiéramos plantear desde qué lugar entendemos la integración, para que esta no implique una licuación de las diferencias, sino por el contrario una integración que se haga cargo de las diferencias.

En este “Siglo XX Cambalache” empecemos por el no. No es una integración al estilo neoliberal, en donde las discusiones en el MERCOSUR son por el reconocimiento de certificados, títulos y estudios. Tampoco una integración basándose en una imaginada esencia latinoamericana, que constituya "la patria grande", "la nación latinoamericana" sino que entendemos la integración como la "hibridación" tratada por Canclini, como proceso que da cuenta del cambio de reglas: "La hibridación es la modificación de las identidades en amplios sectores populares, que son ahora multiétnicos, migrantes, políglotas y que cruzan elementos de varias culturas". El proceso de hibridación permite entender la integración como un campo de lucha. Es decir no creemos que haya que dejar de hablar de integración, sino más bien deconstruir dicha noción analizando los efectos que produjo su inscripción en los distintos discursos político-pedagógicos en que fue históricamente construida.

En síntesis plantearíamos que las identidades no son previas a la integración, sino que "el proceso de integración se define por las identidades que en su trama se constituyen y, viceversa, que las identidades se construyen en el proceso de integración" dice Canclini.

En este “Siglo XX Cambalache” la diversidad e identidad son temas centrales. Canclini nos dice que la diversidad y la identidad en esta segunda mitad del Siglo XX a variado.

La diversidad era antes, en toda la historia, algo que aparecía en confrontaciones excepcionales: conquistas, invasiones, guerras o los exilios muy hereditarios de algunos políticos, escritores o artistas. En la actualidad, la multiculturalidad es una experiencia de todos los días. En primer lugar, porque la transnacionalización de las empresas, de las comunicaciones y las múltiples migraciones masivas ha hecho que las circunstancias entre centro y periferia, entre lo que se llamaba primer mundo y tercer mundo, se reorganicen de una manera muy completa.

No es que hayan desaparecido esas diferencias, esas asimetrías, pero hoy, muchos antropólogos, muchos sociólogos de la cultura dicen que, por ejemplo, París, Berlín, Nueva York, Los Ángeles son ciudades del tercer mundo, porque si en una ciudad como Nueva York se hablan 123 lenguas y muchas de ellas son varios millones de habitantes procedentes del tercer mundo, está ocurriendo algo con la diversidad cultural también en los países del centro. Esto replantea la cuestión de la identidad. Estamos habituados a pensar la identidad y la cultura en el sentido más etimológico, de cultura como algo propio de un territorio.

Parecía que nuestras experiencias culturales y de identidad estaban en relación con un territorio que habitábamos en forma exclusiva. Hoy, la mayor parte de las informaciones, de las experiencias, de la sensibilización artística, cultural y política, la recibimos a través de información de agencias transnacionales y de situaciones que experimentamos contemporáneamente con toda razón. Dado a que somos multimediaticos.

Tenemos acceso a la masificación de la información a través de las grandes innovaciones tecnológicas de mitad de siglo o de la primera mitad del siglo, como radio, televisión, cine, los grandes espectáculos masivos nos dan conocimiento de lo que ocurre en el mundo en forma simultánea pero también es cierto que hay una desigualdad en el acceso a ciertas comunicaciones que son las que sirven sobre todo para tomar decisiones, como el fax, la computadora, la antena parabólica, ciertas tecnologías que producen información mucho más calificada y que a veces agudizan más que en el pasado las distancias y las desigualdades.

La identidad se complejiza. La identidad necesaria no necesita arraigos, necesita perfiles que le diferencien de los otros, de otras nacionalidades o de otros grupos, clases de la nación, pero esa identidad ya no presenta los perfiles exclusivos acerca de distintivos que tenía en el pasado. Hoy compartimos varias identidades dentro de cada uno de nosotros, dentro del propio grupo.

Trabajamos en la diversidad en la escuela, en la fabrica, con personas que proceden de otras zonas, de otros países y la convivencia en la confrontación de códigos culturales, de experiencias de distinto origen y hasta de modos de hablar el español diferentes, modos de organizar la familia, de acompañar o soportar a los hijos o los padres son distintos y debemos aprender a definir nuestra identidad en ese proceso que constantemente cambiamos.

Dado a que estamos hablando de procesos de Integración y Multiculturalidad, Diversidad e Identidad, encontramos importante la entrevista que se le efectúa a Néstor García Canclini y a otros Académicos en el Multimedios mejicano NEXOS (radio, televisión, revistas, NEXOS virtual, etc.).

Canclini dice en la entrevista “....A mí me parece que México fue siempre, como nación, una construcción donde varios sistemas culturales se interceptaban y se interpenetraban. Todavía hoy existen, alguien dice 56 grupos indígenas, otros dicen más, más todos los grupos étnicos que han venido de todas las partes del mundo. Me parece que en medio de estas condiciones, que hemos descrito en este programa, la cuestión sé complejiza; seguimos necesitando definiciones nacionales, definiciones grupales; necesitamos reflexionar y experimentar hoy en día, pero sólo podemos decir algo significativo sobre la identidad. Me parece, en la medida en que admitimos esta heterogeneidad, esta diversidad constitutiva de todos nosotros y que somos el producto de la coexistencia de varios proyectos simbólicos en un mismo grupo y hasta en un mismo sujeto. En vez de préstamo de transacciones interculturales y entonces sólo sobre esa base podemos fundar una tolerancia y una convivencia democrática...”

Hacemos un paralelismo con lo expuesto por Marciglia y las Integrantes de Candela (Coordinadora para la Animación y Desarrollo Local de Aiguá) al darle importancia al desarrollo local, y a la identidad local. La identidad local se construye sobre 2 dimensiones: una es la historia y otra el territorio.



Lo Global, Lo Local, Lo Híbrido

Como ya explicamos antes la "globalización" trae consigo una vertiginosa aceleración de los procesos tecnológicos, especialmente de los de las comunicaciones, la microelectrónica, la genética y los nuevos materiales. Han venido fomentando también un modo de vida global o lo que ha sido llamado "estandarización u homogeneización cultural".

Sin embargo, especialmente este último fenómeno no ha estado exento de tensiones y contradicciones. Paralelamente a la globalización se han revigorizado los nacionalismos, se han acentuado los esfuerzos de revitalización de identidades de grupos étnicos o de su constitución por parte de otros sectores culturales en el mundo, han regresado sentimientos religiosos, además de fundamentalismos de diversa índole, y ha ocurrido una renovada presencia del espiritualismo. De allí el complejo carácter de los fenómenos que transcurren.

Uno de los conceptos a los que han apelado las ciencias sociales en estos tiempos de incertidumbre, imprecisión y ambigüedad ha sido el de la "hibridación". Este término, que se refiere al entrecruzamiento o interconexión de elementos culturales, sociales y políticos diversos, intenta explicar la diversidad y caleidoscópica realidad que vivimos.

En el plano de las comunicaciones, las innovaciones que se expresan en la computación en línea, fibras ópticas, sistemas de transmisión de imágenes y datos, etc., favorecen la segmentación espacial de las funciones empresariales, mediatizando la comunicación cara a cara. En el área del transporte, los avances científico-tecnológicos han hecho posibles la expansión de trenes de alta velocidad, los nuevos sistemas intermodales que permiten el transporte sin ruptura de carga, la superación de la saturación del tráfico aéreo y la sustitución de elementos transportables (menos peso y mayor valor unitario por unidad tarifaria). Todos ello moldea una nueva economía que crea un espacio potencial para una mayor descentralización decisional y territorial.

Si ello es cierto la cuestión se circunscribe fundamentalmente a la incidencia que los cambios productivos tienen sobre la descentralización en otras esferas como la política.
Es bueno destacar que las transformaciones que se operan actualmente en el Estado y que lo están obligando a redefinir sus funciones, como señaláramos en páginas anteriores, presionan también hacia la descentralización. De allí que cambios de orden económico y de orden político marchen parejos en aquel sentido. Así, "el nuevo orden económico parece estar caracterizado, por una parte, por la coexistencia de una alta concentración de la propiedad y el poder económico en un número reducido de empresas gigantes, y un modelo de extremada descentralización en la producción en el cual la fricción del espacio está dejando de ser un obstáculo para la acumulación...

En este sentido, el contrato social característico del Estado del bienestar pierde toda justificación y utilidad. Así mismo, la reducción de los Estados nacionales y su descentralización son funcionales a la nueva fase de expansión capitalista".

CAMBIOS DE LAS COMUNICACIONES Y " CULTURA GLOBALIZADA "

El fenómeno globalizador no se está expresando sólo en la economía y en las tendencias referidas, ciertamente contradictorias, acerca del Estado-nación, sino también en el plano sociocultural. Mac Luhan había hablado ya en los sesenta de una "aldea global", los adelantos de las telecomunicaciones en estos últimos años han impulsado todavía más las comunicaciones entre distintos puntos del globo.

En 1988 comenzó a operar el primer cable telefónico de fibra óptica que cruza el Atlántico, con capacidad para transmitir 40.000 llamadas al mismo tiempo, superando tres veces la posibilidad de llamadas a través de los cables de cobre. En 1989, otro cable de fibra óptica fue puesto en servicio a través del Pacífico para unir a EE.UU. y Japón. Esto implica una transformación notable en las comunicaciones pues por un sólo cable se pueden llevar más de 8.000 conversaciones, en comparación con uno de cobre que es capaz de sólo 48 (Naisbitt y Aburdene, 1990). Las "superautopistas" de la comunicación se extienden permitiendo una difusión de la información a velocidades sin precedentes.

Al mismo tiempo se produce una disgregación de las audiencias masivas en segmentos a partir de la existencia de numerosos canales especializados de televisión y de video-caseteras, lo cual propicia la multiplicación de las opciones del televidente, configurando lo que Alvin Toffler denomina la "sociedad multicanal".

Este modo de vida global se expresa también en la moda, las costumbres, la música, la gastronomía.

La Navidad se celebra en Japón aunque menos del uno por ciento de la población es cristiana, al mismo tiempo que millones de personas en occidente abrazan alguna forma de orientalismo como refugio espiritual. Las tiendas de ropa Benetton se extienden por todo el mundo y pocos son los pueblos donde la cultura de los jeans no se ha impuesto.

Otro tanto ocurre con la comida. El Sushi, plato japonés, puede comerse ahora en muchos restaurantes del mundo, los tacos y chiles mexicanos se degustan en Israel, etc. .

La tienda londinense Harrod's, en su departamento de alimentos, ofrece melocotones de Francia, rábanos de Holanda, fresas de Inglaterra, espárragos de California o manzanas de nuestro país.

La cadena de comida rápida McDonald's tiene presencia en todo el mundo, incluyendo la China y la ex-Unión Soviética, ilustrando este hecho, más plásticamente que ningún otro, el fin de la Guerra Fría.

Estos son apenas unos pocos ejemplos de lo que está aconteciendo y que ha propiciado la emergencia en la sociología del concepto de Sociedad Global, en historia el de Historia Global y en los estudios culturales el de Mc Donalización .


  A modo de conclusión encontramos que el consumo es la expresión del nivel social, estrechamente relacionado con la condición social, (un hecho social).

Los consumidores introducen con sus elecciones aspectos cada vez más diversos de su personalidad a medida que su nivel de vida les permite satisfacer necesidades menos elementales. El consumo es el conjunto de procesos socioculturales en que se realizan la apropiación y los usos de los productos se manifiesta también una racionalidad socio-política interactiva. (Pool de culturas).



Siglo XX Cambalache = globalización + hibridizacion = Heterogeneidad

Una de las dificultades para entender el proceso globalizador ha sido la pretensión de asimilarlo a uniformidad y estandarización a partir de la emergencia en occidente de formas sincronizadas de su tecnología, economía y cultura, pretensión que está detrás de las aseveraciones del "fin de la historia". Reconociendo la múltiple variedad de dimensiones que intentan abordar el fenómeno, desde lo económico, lo tecnológico, lo histórico, lo sociológico, lo cultural, etc., resulta impertinente pensar la globalización como proceso unidireccional, tanto estructural como culturalmente, del mismo modo resulta inconveniente mirar la globalización como corolario de la modernidad.

HIBRIDIZACION:
¿Un nuevo camino para aproximarse la diversidad?


Esta precisión histórica obliga a reflexionar sobre la modernidad en términos más amplios y consecuentemente sobre la globalización no como simple culminación de la misma, ni como expresión pura de occidente. De allí la re-actualización del concepto de hibridización. Lo híbrido durante el siglo XIX fue mal visto, predominando la idea de que todo producto de mezcla era sospechoso y dañino para el desarrollo cultural y social (e incluso biológico). Es con la teoría de los cruces de Mendel (1870) y su re-examen en el presente siglo que comienza a entenderse positivamente la melange como enriquecimiento de los desarrollos, genéticos y otros.

Las antiguas teorías ya no explican tanto, así, ni el positivismo ni el marxismo, en tanto que "socialismo científico", permiten comprender la complejidad de lo que ocurre y aportan muy poco para despejar las incertidumbres de este fin de siglo y de milenio.

La hibridización se postula en este sentido no como noción omnicompresiva, holista, de los fenómenos que acontecen, sino como herramienta que permite acercarse de manera más consistente a los procesos de interconexión, a las imágenes caleidoscópicas, que nutren esos fenómenos.

En el campo propiamente cultural la hibridización ha sido definida como los caminos por los que las formas y prácticas separadas sé recombinan formando nuevas formas y nuevas prácticas.

Las interacciones culturales resultan hoy día muy intensas gracias al proceso globalizador. De allí que podamos pensar en una intensificación también de la hibridización. Pero además, este proceso no se mueve sólo en la esfera de lo cultural. Tal y como se ha señalado antes, la "internacionalización del Estado" o el "Estado internacional" tiene como substrato el entrecruzamiento de formas organizativas que confieren nuevo carácter al Estado y a las prácticas políticas.

El proceso de descentralización que se inicia actualmente en unas regiones del mundo y se consolida en otras, resulta demostrativo de ese ritmo interactivo que experimentan las organizaciones estatales. Si bien surge como necesidad frente a las exigencias de los cambios globales en marcha, no es menos cierto que en el camino, al tropezarse con formas de hacer y de pensar locales, se refuerza y puede terminar expresando la combinación de lo global, lo regional y lo micro-regional, esto es: lo local.

Lo señalado anteriormente induce a pensar que la globalización incrementa las opciones organizacionales; todas actuando simultáneamente pueden operar en lo social, institucional, cultural, político, económico sin que predomine una de ellas, como en la etapa 1840-1960 en la que el concepto de Estado-nación se imponía sólo, como el único camino organizacional.

LO UNIVERSAL Y LO PARTICULAR REDEFINIDOS

Estas consideraciones impulsan hacia una redefinición de lo universal y lo particular. Como se ha señalado antes, muchos enfoques tradicionales aislaban estas dos dimensiones. La transnacionalización global en todos los aspectos otorga en estos momentos nuevos sentidos a ambas dimensiones. La intensificación de las comunicaciones crea un ritmo más acelerado del flujo de interconexiones entre lo local y lo global. "Lo externo inviste lo interno, lo local vuelve a definir lo global".

De este modo se "piensa globalmente pero se actúa localmente", o sea estamos frente a lo global localizado, “Glocalize”.
Esto hace que sé complejicen los modelos identitarios en virtud de que la gente quiere acentuar sus valores locales al mismo tiempo que compartir los estilos y valores globales. De allí que pueda hablarse de una "universalización de los particularismos" o de "la valorización global de las identidades particulares".

Uno de los ejemplos citados en la clase fue el de la música, es bien difícil hoy hablar de formas musicales puras, "incontaminadas". Los experimentos de los artistas son ilustrativas. Al mezclar ritmos y expresiones particulares de distintos grupos étnicos, enriquecen la música mundial y revaloriza la especificidad. La particularidad aparece aquí como valor global al ser aceptada, compartida y gozada por occidente.

Esta hibridización no significa desconocimiento de la desigualdad, pero demanda la redefinición de "concepciones estratificadas que separan rígidamente lo popular de lo elitista, lo tradicional de lo moderno o lo nacional de lo extranjero". De allí entonces que esté planteada una definición de identidad no sólo desde el punto de vista socio-espacial sino también socio-comunicacional.

  En conclusión, lo universal y lo particular requieren nuevas maneras de ser evaluados y asumidos a la luz de las transformaciones que el mundo vive hoy. Si aceptamos que la hibridización ha sido un fenómeno siempre presente en las sociedades, los profundos cambios que se suceden aceleran también la hibridización al punto de poder hablarse de "hibridización de las culturas híbridas".
Esto exige re-mirar y re-enfocar la complejidad social. He allí una de las tareas de las Ciencias Sociales.



Bibliografía

Marshall Mc Luhan.
La Galaxia Guttemberg. Editorial Planeta 1962
Repartidos entregados en clase y aportes del Profesor: Víctor Serrón.

Marshall Mc Luhan.
El Medio es el Masaje. Editorial: Paidós
Lectura informativa extracurricular, que nos brindó aportes muy importantes.

Enrique Rubio.
Los retos del 2000. Revista Historia y Docencia.
Asociación de Profesores de Historia.

Manuel Castells
La era de la información: Economía, sociedad y cultura:
Vol. I: La sociedad red (1996)
Vol. II: El poder de la identidad (1997)
Madrid, Alianza Editorial

Elegimos los textos para entender y profundizar algunos de los cambios ocurridos en las últimas 2 décadas, como su nombre lo dice, la era de la información: afecta a la economía, la sociedad y la cultura.

La Sociedad Red

Esta dedicado principalmente a examinar la lógica los procesos de globalización y de la red que amenaza con hacer prescindibles a los pueblos y países excluidos de las redes de la información.
La flexibilización e individualización del trabajo.

Por ultimo, el autor examina los efectos e implicaciones de los cambios tecnológicos sobre la cultura de los medios de comunicación – la cultura de la virtualidad real- en la vida urbana, la política global y la naturaleza del tiempo y del espacio.

El Poder De La Identidad

Nos fue útil dado a que nos explica claramente lo global y lo local , lo público y lo privado en las instituciones.
Analiza la oleada de expresiones de identidad colectiva que desafían la globalización en defensa de la singularidad cultural y el control sobre la propia vida y el medio ambiente.

El autor muestra como las categorías fundamentales de la existencia son transformadas por la influencia combinada de las fuerzas tecno-económicas y de los movimientos sociales. Atrapado entre estas tendencias opuestas, el estado-nación se ve cuestionado, arrastrando en su crisis la propia idea de democracia.

Néstor García Canclini.
Consumidores y ciudadanos: Conflictos multiculturales de la globalización. México: Grijalbo.


En este ensayo Canclini debate con profundidad y precisión el concepto de ciudadanía y cómo éste es impactado por los diferentes medios de comunicación y el consumo masivo de bienes. En un análisis detallado de los cambios culturales en la manera de hacer política, el autor explica las transformaciones sociales en las grandes ciudades y los cambios en la política a raíz del auge de las industrias de comunicación.

También discute el impacto de la globalización y cómo los ajustes de las diferencias multiculturales aumentan la desigualdad social. Utiliza términos como “Glocalize” para explicar los fenómenos locales en la aldea global, lo global localizado.

Culturas Híbridas
Buenos Aires: Edic. Sudamericana.

En esta obra hace referencia a conceptos como el de Hibridación, también explica las transformaciones socioculturales y económicas que se dan lugar tanto en lo global como en lo local.

Revista EDUCAR
ANEP – CODICEN - Año I , N°3 Montevideo Uruguay 1998
Matilde Jaureguy (Licenciada en C. De la Comunicación)
Globalización, torbellino tecnológico. Pág. 29 a 32.


Trata sobre los agentes de socialización en este escenario en el cual los mass media tienen un papel preponderante, nos lleva al plano social nuevamente en un entorno tecnológico, y nos plantea ser el nexo entre la información y el conocimiento.

Apunta hacia la calidad de vida y hacia la dimensión humana de desarrollo, apostando a una transformación que implique una ecología de la mente humana. Nos pide que logremos un consumo más critico de los medios de comunicación.

Material extraído de la página web de Nexos Virtual – (Multimedios Mejicanos)
Entrevista realizada a García Canclini y a otros académicos mexicanos: www.nexos.com


Datos y material proporcionado por los profesores del Departamento de Ciencias Sociales, así como lo hablado en clase y los seminarios realizados a lo largo del año.
Estos seminarios nos ayudaron para entender el contexto socioeconómico y cultural de la sociedad en las últimas décadas.

Seminarios:
- - Prof. Methol Ferré: MERCOSUR y procesos de Integración.
- - Prof. Fernando López Alvez: de Reagan a Clinton – La política Exterior de USA.
- - Wolf Poulet: Globalización - Seguridad
- - Sr. Jorge Sienra: Dir. De la Comisión Sectorial para el MERCOSUR. (Comisec)
- - Asist. Social Javier Marciglia e integrantes de Candela: desarrollo Local e Identidad Local.






Mac Luhan percibe el Mundo como una aldea global, y los demás autores nos describen un mundo donde se globaliza la economía, donde existe una mundialización de la cultura, y una planetarización en las políticas de gobierno y simultáneamente una convergencia técnica (interrelación de la electrónica, la informática, y las telecomunicaciones) y como resultante la flexibilidad, la diversificación.

Nos estamos movilizando de una Era Industrial construída sobre engranes y sudor a una Era de Información que demanda agilidad, aprendizaje, y flexibilidad.


  El consumo es una forma más de expresión y de participación en la sociedad por parte de los individuos; junto con el tiempo libre y el ocio como libertad personal. Esto nos arroja un individuo que requiere una reestructuración fundamental en el tipo de participación en la Sociedad.




Reflexionamos entonces que:

La sociedad mundial se encuentra en un momento de importante cambio estructural, reflejado en el nuevo orden socio-político internacional. El desarrollo de una solidaridad social y conciencia medioambiental mundial, y una paulatina reducción de las distancias físicas en las comunicaciones, gracias al desarrollo de las tecnologías de la telecomunicación. Se puede decir que nos encontramos en una aldea global, donde todo se intercambia. Se valora cada vez más la reducción de los costes tanto económicos como sociales que incorporan las nuevas tecnologías. El valor estratégico de estas nuevas tecnologías, nace de la posibilidad que se puedan incorporar a nivel global dentro de la sociedad y economía, de una forma flexible y dinámica, pudiendo realizarse en cada etapa del cambio tecnológico, las adaptaciones necesarias, para lograr sin traumas y mayores problemas del tejido socio-económico del país, la incorporación de este al mercado mundial.

Este es uno de los dilemas en los que se encuentran todos los países, y que bajo nuestra visión internacional, queremos trasladar en particular a la sociedad. Así poder entre todos, bajo una colaboración activa, enfrentarnos y solucionar el problema, y favorecer al desarrollo internacional.

El principal problema que se ha señalado, no es la agresión económica de los países más avanzados o desarrollados en estas tecnologías, sino el efecto que producen en la cultura de un país, los productos que se ofertan a través de estas tecnologías, que desplazan los principales valores de una sociedad, colonizando la cultura con la del país productor. Esto ha ocurrido con la tecnología de la televisión, los productos ofrecidos desde ella son en gran porcentaje importados, la gran mayoría desde unos pocos países, incidiendo en nuestra forma de pensar y nuestros valores, como lo demuestran las modas culturales mundiales.

Nosotros pensamos que el principal punto donde se debe trabajar, es en la educación de la sociedad en las nuevas tecnologías. Incorporando a la gente de cada país a este nuevo sector económico, y de esta forma generar los servicios desde las sociedades.

Desde la pequeña y mediana empresa, muy sensible y cercana a las necesidades culturales de su sociedad. Nosotros desde nuestro rol de futuros docentes seremos el nexo entre la información y el conocimiento.
Si se tienen profesionales adecuadamente formados y con espíritus innovadores, serán capaces de generar los productos que la propia sociedad demanda.

Algunas interrogantes:

En esta sociedad de la información llamada “Sociedad de los 2/3”, los cambios son rápidos y simultáneos y dejan como saldo 1/3 que queda fuera, marginados, pero en esos 2/3 existe un porcentaje que tiene acceso pero hay veces que la negación a éstos procesos, o la falta de capacitación, y motivación personal nos muestra el uso subdesarrollado del desarrollo tecnológico. A raíz de esto preguntamos:

  ¿Cómo se combate el analfabetismo cibernético, la corrupción, el desempleo y todas las tensiones generadas en estas 2 últimas décadas, sin que estos problemas se transformen en dilemas?.
  ¿Será global el desarrollo de la sociedad de la información?.
  ¿Que ocurrirá con los que queden marginados?.

Centro Regional de Profesores del Este. Maldonado - Uruguay
Martín Clay Delgado Lema
Profesor de Ciencias Sociales - Licenciado en Historia.
aiguense@gmail.com

Cultura, Globalización y Desarrollo Humano


Cultura, globalización y desarrollo humano.
por Rocío Lapitz
El nuevo Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD enfatiza la necesidad de preservar la diversidad cultural y la importancia de la libertad en el plano de la cultura. Sólo cinco países califican con desarrollo humano alto, mientras que el resto se encuentra en la categoría de desarrollo medio.
El Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que este año fue titulado “La libertad cultural en el mundo diverso de hoy”, fue presentado a mediados de julio en Bruselas. El Informe de Desarrollo Humano se basa en cuatro pilares: vivir una vida larga y saludable, disponer de educación, tener acceso a los recursos necesarios para disfrutar de un nivel de vida digno, y participar en la vida de la comunidad. Se defiende la idea que la libertad cultural debe ser reconocida como uno más de los derechos humanos básicos, además de ser un requisito fundamental para alcanzar un desarrollo pleno en la sociedad.
La clasificación que el PNUD hace de los derechos humanos se basa en cinco categorías: civiles, culturales, económicos, sociales y políticos. Buena parte de ellas han recibido mucha atención, aunque la dimensión cultural ha permanecido casi excluida de los debates, y por esa razón fue tomada como tema central del informe anual.
“Si el mundo desea lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y erradicar definitivamente la pobreza, primero debe enfrentar con éxito el desafío de construir sociedades inclusivas y diversas en términos culturales; eso no sólo es necesario para que los países puedan dedicarse a otras prioridades, tales como el crecimiento económico y la prestación de servicios de salud y educación para todos los ciudadanos, sino porque permitir la expresión cultural plena de toda la gente es en sí un importante objetivo del desarrollo”, explica M. Malloch Brown, uno de los autores del informe.
El informe sostiene que “todo individuo tiene derecho a mantener su identidad étnica, lingüística y religiosa, y que la aplicación de políticas que a la vez reconozcan y protejan estas identidades es la única manera sostenible de conseguir el desarrollo en sociedades diversas”. Se entiende a la libertad cultural como una ampliación de las opciones individuales, y no como una preservación de valores o prácticas como un fin en sí mismo “con una lealtad ciega hacia las tradiciones”.
El informe, que contó con la participación de varias personalidades mundiales entre las que se encuentran el premio Nóbel de Economía indio Amartya Sen, el premio Nóbel de la Paz y ex presidente de Sudáfrica Nelson Mandela, y el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, hace un fuerte llamado al respeto de la diversidad. El no aceptar las diversidades culturales, y creer que las demás sociedades deben respetar los mismos valores y creencias, ha llevado a una gran inestabilidad social, tanto al interior de los estados como entre los países. En el informe se hace referencia a alguno de estos hechos sucedidos en 2003. La violencia étnica que destruyó cientos de hogares y mezquitas en Kosovo y Serbia, la ola de crímenes motivados por el odio contra inmigrantes de Noruega, el asesinato de miles de musulmanes y la expulsión de otros debido a la violencia sectaria en India son algunos ejemplos.

La situación de América Latina
Una sección importante del informe es la presentación del Índice de Desarrollo Humano, el cual evalúa diferentes variables que permiten acercarse más a una evaluación amplia y multidimensional de la calidad de vida y el desarrollo, que los indicadores tradicionales basados en variables económicas, como el ingreso per capita.
Muchas veces se ha insistido en estudiar el desarrollo de las comunidades basándose en el ingreso, es decir midiendo el PIB per capita, sin considerar que el verdadero desarrollo de las personas se da cuando se mejora su bienestar. Es por ello que si bien el ingreso monetario es un dato importante, es parte de otra cantidad de variables que permiten medir el bienestar de los individuos. No es más que un medio para alcanzar la meta de mejorar el bienestar de la sociedad.

Cuadro 1. Posiciones de los países de América Latina en el Índice de Desarrollo Humano
Año 2004

Posición País IDH 34 Argentina 0,853 43 Chile 0,839 45 Costa Rica 0,834 46 Uruguay 0,833 53 México 0,802 61 Panamá 0,791 67 Suriname 0,780 68 Venezuela 0,778 72 Brasil 0,775 73 Colombia 0,773 85 Perú 0,752 89 Paraguay 0,751 100 Ecuador 0,735 103 El Salvador 0,720 104 Guyana 0,719 114 Bolivia 0,681 115 Honduras 0,672 118 Nicaragua 0,667 121 Guatemala 0,649 Promedio América Latina 0,777

El Indice de Desarrollo Humano (IDH) estudia tres dimensiones diferentes: vivir una larga vida y saludable; disponer de educación; y tener un nivel de vida digno. Para ello combina medidas como: esperanza de vida al nacer, matriculación escolar, alfabetización, y PIB per capita. El IDH toma valores de 0 a 1, y se subdivide en tres fracciones: los países con alto, medio y bajo índice de desarrollo humano.


Analizando los últimos datos presentados del IDH se puede ver que el promedio de América Latina y el Caribe es de 0,777. El país con mejor posición en América Latina es Argentina, que está en el puesto 34. Se califican como países de desarrollo humano “alto” a los que presentan un valor entre 0,800 a 1, entre 0,500 y 0,799 se considera que son países con un desarrollo “medio”, mientras que se identifican como países con un “bajo” índice de desarrollo a los que muestran menos de 0,500.
En América Latina y el Caribe sólo cinco países son calificados con un desarrollo humano “alto”: Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y México. Mientras que los restantes países entran en la categoría de desarrollo humano “medio”, y ninguno aparece en la categoría de “bajo” desarrollo.


Una manera de realizar una evaluación de la situación de los países latinoamericanos es analizar las variables más importantes que componen el IDH. Si analizamos la esperanza de vida al nacer, la tendencia de los países desde 1997 a 2002 ha sido constante, siendo Costa Rica el país con mayor esperanza de vida al nacer (78 años), mientras que Guyana (63,2 años) y Guatemala (63,7 años) mantienen la menor esperanza de vida en América Latina. El promedio latinoamericano es de 70,5 años.
Si comparamos el Índice de Educación (Figura 1), el cual se basa en la tasa de alfabetización de adultos y la tasa combinada de matriculación en primaria, secundaria y terciaria, vemos que el nivel promedio de los países latinoamericanos es de 0,86. En este caso, el mayor puntaje lo tiene Uruguay (0,9 puntos), mientras que el nivel más bajo lo tiene Guatemala (0,65 puntos). Esto muestra que las diferencias entre países son muy notorias.
Pero sin lugar a dudas la variable que mayores diferencias presenta entre países es el PIB per capita (Figura 2), con ingresos muy dispares entre países. El promedio para América Latina y el Caribe fue de 7.223 dólares anuales. El país con mayor ingreso per capita fue México con 10.920 dólares anuales, seguido por Argentina (10.880 dólares anuales). Pero esta información no dice nada respecto de la distribución del ingreso en esos países. Por otra parte, el país con menor PIB per capita fue Bolivia, con 2.460 dólares al año.


Teniendo presente estas diferentes dimensiones quedan en evidencia que los énfasis en una u otra medida tienen resultados muy diferentes. Por ejemplo, si el análisis de desarrollo humano se basara únicamente en el valor del PIB per capita, se calificaría a México como el país con mayor grado de bienestar de su población, con una diferencia marcada frente a Uruguay y Costa Rica. Sin embargo, en la evaluación más amplia que permite el IDH se observa que México se encuentra en la posición número 53, muy por debajo de Uruguay y Costa Rica. Por ejemplo, analizando el PIB per capita de cada país en el tiempo se verifica un gran descenso en Chile a partir de 1998, sin embargo ha mantenido una tendencia ascendente en el IDH.
Más allá de los cuadros, y lo que a través de ellos se puede analizar, es importante recalcar el hecho de que el bienestar de una sociedad va más allá de lo que los ingresos parecieran marcar. Es evidente la relación entre el incremento del PIB y el desarrollo humano, pero éste es sólo una parte del bienestar de una sociedad.

Globalización y desarrollo

Esta diversidad de situaciones en América Latina deja en evidencia uno de los resultados de los actuales procesos globalizadores. En efecto, en el propio Informe se hace referencia a la globalización de la sociedad y “las asimetrías de poder que ella conlleva”. Las sociedades continuamente tienden a enfrentarse, la intolerancia a las diferencias culturales hace que los estados se dividan tanto en su interior como entre ellos. “Para construir sociedades humanas y justas, es necesario entender cabalmente la importancia que reviste la libertad en general, y más específicamente la libertad cultural, lo que a su vez implica que es necesario asegurar y ampliar de manera constructiva las oportunidades de las personas para escoger el modo de vida que prefieran y considerar otros alternativos. Dentro de estas elecciones, las consideraciones culturales ocupan un lugar preponderante”.En informes de años anteriores se han identificado como desafíos centrales para alcanzar un nivel aceptable de desarrollo humano el mayor acceso a la salud y la educación, un crecimiento económico propicio para los pobres, una mejor y más equitativa distribución del ingreso, y la democratización. Sin embargo, las personas también deben tener la libertad de mantener sus identidades, gozar del respeto de los demás y vivir con dignidad. Todos deben tener el derecho de escoger a qué grupo pertenecer y en qué sociedades integrarse, sin ser discriminados, claro está que sin alterar los derechos de los demás individuos.
El informe 2004 hace un llamado a los gobiernos sobre la libertad cultural, ya que la democracia y el crecimiento equitativo “no son suficientes para acoger las crecientes demandas de inclusión social y de respeto por la etnia, la religión y la lengua materna”. Enseguida se advierte que “también se requieren políticas multiculturales que reconozcan las diferencias, defiendan la diversidad y propicien la libertad cultural a fin de permitir que todos tengan la opción de comunicarse en su propia lengua, practicar su religión y participar en la formación de su cultura, es decir, que todos tengamos la libertad de escoger quienes somos”.
------------ Rocío Lapitz es analista de información de D3E (Desarrollo, Economía, Ecología y Equidad).
Ejercicio: 
1) Identifica cuales son los pilares en los que se basa el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para crear  IDH. 
2) Cuáles son los objetivos de Desarrollo para éste Milenio  
3) Investiga el IDH de los países de América Latina en la actualidad.Realiza un Gráfico  o Cuadro Comparativo con los resultados expuestos en este articulo y con los que has recopilado. 
4) Analiza el comportamiento de las variables utilizadas para el caso Uruguayo
Prof. Martín Delgado

Los Tres Trabajos del Futuro

EL TRABAJO DE LAS NACIONES1
Hacia el capitalismo del siglo XXI
ROBERT REICH
CAP. 14


En la nueva economía internacional, pocas compañías e industrias nacionales compiten con sus pares extranjeras, si con el término "nacionales" nos referimos al lugar donde se hace el trabajo y se agrega el valor. La red mundial se está convirtiendo en algo corriente. Por lo general, tienen sus sedes centrales en un determinado país (muchas en los EstadosUnidos), y reciben gran parte de su capital financiero de mismo, pero sus laboratorios de investigación y diseño, sus plantas de producción están diseminadas en Japón, Europa y América del Norte, con fábricas suplementarias en el Sudeste Asiático y en Latinoamérica; centro de marketing y distribución en cada continente; e inversores y prestamistas en Taiwán, Japón y Alemania Occidental, así como en los Estados Unidos. Estas organizaciones universales compiten con otras compañías análogas con sedes centrales en otras naciones. Los frentes de batalla ya no coinciden con las fronteras nacionales.

Básicamente, están surgiendo tres amplias categorías de trabajo, que corresponden a
las tres diferentes posiciones competitivas en las cuales se encuentran los norteamericanos.
Estas mismas categorías están tomando forma en otras naciones. Las denominaremos servicios rutinarios de producción, servicios en persona y servicios simbólico-analíticos.

Los servicios rutinarios de producción abarcan los diferentes tipos de tareas cumplidas por los trabajadores de la "tropa de infantería" del capitalismo americano, en las empresas de alto volumen de producción. Se hacen una tras otra; son una etapa en una secuencia de fases para fabricar productos terminados que luego se comercian en el mercado mundial. Si bien a menudo se las considera como tareas manuales, también incluyen funciones de supervisión rutinaria desempeñadas por gerentes de bajo y mediano nivel -capataces o encargados, gerentes de línea, jefes de personal y jefes de sección-, y consisten en un control repetitivo del trabajo de los subordinados y en velar por el cumplimiento de los procedimientos operativos estándar.

Los servicios rutinarios de producción se pueden encontrar en muchos sitios dentro de
una economía moderna, además de las industrias tradicionales. Se los puede encontrar incluso en las más jóvenes y relucientes empresas de alta tecnología. Pocas tareas son más tediosas y repetitivas que armar los tableros de circuitos para computadoras o componer las claves o códigos de rutina para los programas de software en computación.

Contrariamente a lo que predijeron muchos profetas de la "era de la informática",
quienes auguraban con entusiasmo una abundancia de puestos bien remunerados, incluso para la gente con las habilidades más elementales, la dura realidad es que muchas tareas del procesamiento de datos entran fácilmente dentro de esta categoría. Los "infantes" de la economía moderna son las hordas de operadores que, instalados en oficinas apartadas, trabajan en las terminales de las computadoras conectadas con los bancos de datos mundiales. Ellos introducen rutinariamente en las computadoras -o extraen-los datos con las listas de compras y cancelaciones de las tarjetas de crédito, cheques librados, cuentas y correspondencia de los clientes, nóminas de sueldos, listas de pacientes, facturas de internación, fallos judiciales, listas de suscriptores, catálogos, y así sucesivamente. La "revolución de la informática" nos ha hecho ser más productivos, pero también ha generado una enorme acumulación de datos, los cuales deben ser procesados con métodos tan rutinarios como los de las líneas de montaje de una fábrica.

Los empleados de los servicios rutinarios habitualmente trabajan junto con una serie de otras personas que cumplen la misma tarea, dentro de amplios y cerrados espacios. Se orientan en su tarea a través de procedimientos estándar y normas codificadas, e incluso sus jefes son supervisados, a su vez, por personas que controlan rutinariamente -a menudo con la ayuda de computadoras-cuánto trabajan y con qué esmero lo hacen. Sus salarios se fijan sobre la base de la cantidad de tiempo que trabajan, o su rendimiento laboral.

Estos trabajadores deben saber leer y efectuar cálculos simples. Pero sus virtudes
esenciales son la fiabilidad, la lealtad y la capacidad para cumplir las directivas. Para eso basta normalmente con una educación estándar sobre la base de principios tradicionales.

En 1990, los trabajos rutinarios de producción abarcaban cerca de un cuarto de los
empleos cubiertos por los norteamericanos, y su cantidad iba en disminución. Aquellos que trabajaban en las industrias metalúrgicas eran en su mayor parte hombres de raza blanca; los operarios de planta o el personal de informática eran en su mayoría gente de color o hispano, y mujeres; sus jefes, varones de raza blanca".



Los servicios en persona, el segundo tipo de función que cumplen los norteamericanos,también comprende tareas simples y repetitivas. Y como en los servicios rutinarios de producción, el empleado cobra en función de las horas trabajadas o el rendimiento laboral; están estrechamente supervisados (como sus jefes), no necesitan haber adquirido demasiada formación (como máximo, un título secundario, o su equivalente, además de cierto entrenamiento vocacional).
La mayor diferencia entre un empleado de los servicios en persona y otro de producción rutinaria es que estos servicios se deben proporcionar de persona a persona, y por lo tanto no se prestan a todo el mundo. (Desde luego, este empleado podría trabajar para una organización mundial. Por ejemplo, en 1988, la compañía británica Blue Arrow PLC adquirió Mainpower Inc., que provee servicios de custodia en todos los Estados Unidos. La firma danesa ISS-AS empleaba más de 16.000 trabajadores norteamericanos para la limpieza de oficinas en la mayoría de las principales ciudades de los Estados Unidos.) Estos trabajadores están en contacto directo con los destinatarios finales de su trabajo; sus objetivos inmediatos
son los clientes específicos y no las barras de metal, las telas o la información. Trabajan solos o en grupos reducidos. Están incluidos dentro de esta categoría los vendedores minoristas, los camareros y camareras, los empleados de hoteles, los conserjes o porteros, los cajeros, los enfermeros y asistentes hospitalarios, las niñeras, los servicios de limpieza domiciliaria los conductores de taxis, las secretarias los peluqueros, los mecánicos de coches, los vendedores de bienes inmuebles, las azafatas de aerolíneas, los fisioterapeutas y -entre los de más rápida expansión los guardias de seguridad.
Los trabajadores de los servicios en persona se supone que deben ser puntuales,
fiables y dóciles, como los empleados de los servicios rutinarios de producción. Pero muchos de estos trabajadores deben satisfacer un requisito adicional: tener un trato afable. Tienen que saber sonreír y transmitir confianza y optimismo, incluso cuando se sientan abatidos. Deben ser corteses y serviciales, aun con el más aborrecible de los patrones. Ante todo, tienen que hacer que los demás se sientan cómodos y complacidos. Quizá por eso no sorprenda el hecho de que, tradicionalmente, hayan sido mujeres las que cumplan la mayoría de estas tareas. El estereotipo cultura de la mujer como educadora o formadora le ha abierto incontables oportunidades en' este ámbito.

En 1990, este tipo de servicios comprendía casi el 30 por ciento de los puestos
ocupados por los norteamericanos y su número aumentaba a un ritmo acelerado. Por ejemplo, Beverly Enterprises, una simple cadena de residencias geriátricas, que opera en todos los Estados Unidos, empleaba casi la misma cantidad de trabajadores que toda la compañía Chrysler (115.174 y 116.250, respectivamente) -si bien la mayoría de los norteamericanos estaban mucho más informados acerca de esta última. En los Estados Unidos, se crearon durante la década de los ochenta más de 3 millones de puestos dentro de estos servicios "de persona a persona" en los locales de comidas rápidas, bares y restaurantes. Esta cifra supera a la cantidad total de puestos en la producción rutinaria de la industria automotriz, siderúrgica y textil combinadas, que todavía existen en los Estados Unidos hacia el final de la década.

Los servicios simbólico-analíticos, la tercera categoría de puestos, incluye las actividades de los expertos en intermediación estratégica, identificación y resolución de problemas,. Como los servicios rutinarios de producción (y a diferencia de los servicios en persona), los simbólico-analíticos se pueden prestar universalmente y por eso tienen que competir con los prestadores extranjeros, incluso en el mercado norteamericano, pero no se ofrecen al comercio mundial como algo estandarizado. Lo que se comercia son símbolos -datos, palabras, representaciones visuales y orales.

Incluidos dentro de esta categoría están los individuos que se denominan a sí mismos
investigadores científicos, ingenieros proyectistas, ingenieros de sistemas, ingenieros civiles, biotecnólogos, ingenieros de sonido, ejecutivos de relaciones públicas, banqueros de inversión, abogados, planificadores de bienes raíces e incluso algunos contadores creativos. También abarca gran parte de la tarea que cumplen los consultores de varias especialidades: management, finanzas, impuestos, energía, agrícolas, armamentos, arquitectura; los especialistas en manejo de información y en desarrollo de las organizaciones, los planificadores estratégicos, los buscadores de talentos y cerebro para las empresas(headunters) y los analistas de sistemas. Además: los publicistas, los estrategas de marketing, los directores de arte, los arquitectos, los cineastas, los guionistas, los editores y escritores, los periodistas, los músicos, los productores de cine y televisión, e incluso los catedráticos universitarios.

Los analistas simbólicos hacen de intermediarios, identifican y resuelven problemas
valiéndose de símbolos. Simplifican la realidad con imágenes abstractas que se pueden
reordenar, alterar y experimentar con ellas, comunicarlas a otros especialistas y, finalmente, convertirlas nuevamente en una realidad. Para ello se utilizan instrumentos, obtenidos a través de la experiencia. Los instrumentos pueden ser algoritmos matemáticos, argumentos legales, tácticas financieras, principios científicos, observaciones psicológicas acerca de cómo persuadir o entretener, métodos inductivos o deductivos, o cualquier otro tipo de técnica para resolver problemas.

Algunas de estas tácticas revelan de qué manera desplegar más eficazmente los
recursos, o los activos financieros, o bien cómo ahorrar tiempo y energías. Otras tácticas llevan a nuevos descubrimientos: prodigios tecnológicos, argumentos legales innovadores, nuevas campañas publicitarias para convencer a la gente de que ciertos pasatiempos han llegado a ser una necesidad vital. Y otros recursos más -de sonidos, palabras, imágenes- que apuntan a distraer a los destinatarios o hacerles reflexionar más profundamente sobre sus vidas, o sobre la condición humana.

Como los trabajadores rutinarios de la producción, los analistas simbólicos rara vez
establecen un contacto directo con los destinatarios de su labor. Sin embargo, otros aspectos de su tarea son muy diferentes de los que caracterizan a los empleados de producción. Los analistas simbólicos a menudo tienen socios o colegas en lugar de jefes o supervisores. Sus ingresos pueden variar de vez en cuando, pero no están en relación directa con la cantidad de tiempo o esfuerzo que invierten. El ingreso depende, más bien, de la calidad, originalidad, destreza y oportunidad, y surge de lo que ellos identifican y resuelven. Sus carreras no son lineales ni jerárquicas; pocas veces siguen una trayectoria bien definida, hasta llegar progresivamente a los niveles más altos de responsabilidad e ingresos. De hecho, los analistas simbólicos pueden asumir grandes responsabilidades y disfrutar de una próspera situación a una edad más bien temprana. De mismo modo, pueden perder influencia e ingresos si no son suficientemente hábiles para innovar y crear sobre la base de su experiencia acumulativa, aun cuando sean veteranos.

Estas personas generalmente trabajan solas o en pequeños equipos, los cuales pueden
estar conectados con grandes organizaciones, inclusive con redes mundiales. El trabajo en equipo, por lo general, es un aspecto crítico. En vista de que ningún problema o solución se puede definir por anticipado, el intercambio frecuente e informal de opiniones contribuye a asegurar el mejor uso de los conocimientos y descubrimientos, y su evaluación crítica inmediata.

Cuando no conversan con sus compañeros de equipo, los analistas simbólicos se
sientan junto a los terminales de computadora: examinan las palabras y las cifras, las desplazan, las cambian, prueban nuevas expresiones y guarismos, formulan y comprueban hipótesis, o planean estrategias. También pasan largas horas en reuniones o conversaciones telefónicas, en viaje y en los hoteles, asesoran, dictan conferencias, dan instrucciones, hacen negociaciones. Periódicamente entregan informes, planes, proyectos, borradores, memorandos, esquemas, propuestas, manuscritos.

Las condiciones físicas en las cuales trabajan los analistas simbólicos son sustancialmente diferentes de las de los trabajadores rutinarios y los prestatarios de servicios personales. Por lo general trabajan en lugares reservados y decorados con gusto, en edificios altos rodeados de pulcros jardines.

El producto final a menudo es la parte más fácil. La cantidad de tiempo y el coste (y con ello el valor real) se determina al conceptualizar el problema, entrever la solución y planear su ejecución.

La mayor parte de estos analistas son graduados de las carreras terciarias o
universitarias; muchos también poseen títulos de posgrado. La gran mayoría son varones, pero la proporción de mujeres va en aumento, y entre ellos hay una pequeña pero creciente cantidad de gente de color. En total, los analistas simbólicos cubren no más del 20 por ciento de los puestos en los Estados Unidos. La proporción de trabajadores norteamericanos que entran dentro de esta categoría se ha incrementado considerablemente desde la década de los cincuenta (según mis cálculos, no más del 8 por ciento de los trabajadores norteamericanos se podían calificar como analistas simbólicos a mediados de siglo), pero el ritmo de crecimiento disminuyó en los años ochenta -aun cuando cierta especialidades analíticas, como los fondos de inversión y la asesoría jurídica, cobraron impulso.


Estas tres categorías de tareas cubren más de tres de cada cuatro puestos laborales en los Estados Unidos. Entre los restantes figuran los trabajadores rurales, los mineros y otras personas que trabajan en la explotación de yacimientos naturales, quienes en conjunto representan menos del 5 por ciento de los trabajadores norteamericanos. Los demás son principalmente empleados públicos (que incluyen a los maestros de las escuelas públicas), empleados de las industrias reguladas (como los empleados de los servicios públicos), y profesionales pagados por el gobierno (ingenieros que trabajan en los sistemas de armamentos y médicos de los programas médico- asistenciales del gobierno: Medicaid y Medicare);

Algunas categorías de empleos tradicionales -gerentes, secretarias, vendedores, etcétera se superponen con más de una de estas nuevas categorías funcionales. Es necesario destacar que las categorías tradicionales datan de una época en la cual la mayoría de las tareas estaban tan estandarizadas como los productos que contribuían a crear. Dichas categorías ya no resultan muy útiles para determinar qué hace realmente un individuo en su puesto, ni cuánto es posible que gane por eso. Solamente algunas de las personas que están clasificadas como "secretarias" prestan servicios personales, como concertar citas y servir café. Mientras un tercer grupo de "secretaria” cumplen funciones de analista simbólico en estrecha cooperación con la tarea de sus jefes. El hecho de clasificarlas a todas como "secretarias" es una interpretación errónea de sus muy diferentes funciones en la economía.
Del mismo modo, las tareas de "ventas" pueden entrar dentro de cualquiera de los tres grupos funcionales: algunos vendedores simplemente llenan los pedidos; otros invierten la mayor parte de su tiempo en servicios personales, y algunos se ocupan de la identificación de problemas -no muy lejos de lo que hacen los consultores de management más cotizados.
Las tareas de los programadores de computación (una de las categorías recientemente incorporadas- a la lista de ocupaciones estándar) también son variadas: pueden planear códigos de rutina, resolver dificultades "en persona" para clientes en particular, o traducir complejas especificaciones funcionales en software.

El hecho de que una categoría de trabajo se clasifique oficialmente como "profesional" o "gerencial" tiene poca conexión con la función que su ocupante realmente desempeña dentro de la economía mundial.
No todos los profesionales son analistas simbólicos. Algunos abogados pasan toda su vida laboral haciendo cosas que la gente común podría calificar como intolerablemente monótonas, girando siempre en torno de los mismos testamentos, contratos y divorcios, en los cuales sólo cambian los nombres.
La definición "trabajador profesional" se superpone significativamente con nuestra definición de analista simbólico (aunque, como veremos, no todos " analistas simbólicos son profesionales, y no todos los profesionales son analistas simbólicos). Sass reveló que en 1988 los trabajadores profesionales abarcaban el 20% de la clase trabajadora norteamericana.



Ciertos gerentes no asumen más responsabilidad que anotar quién llega tarde por la mañana, y cerrar con llave la oficina al retirarse. (Me han contado de catedráticos universitarios que han dado la misma conferencia durante treinta años, mucho después que sus cerebros se atrofiaran, pero no creo en esas historias.) Evidentemente, ninguno de estos profesionales es un analista simbólico.

Tampoco todos los analistas simbólicos son profesionales. En el viejo sistema
económico estandarizado, un "profesional" era alguien que había adquirido un particular dominio del conocimiento. El conocimiento existía previamente, listo para ser adquirido. Había sido registrado en polvorientos volúmenes o codificado según reglas y fórmulas precisas. Una vez que el principiante había absorbido debidamente el conocimiento y había aprobado el examen que testimoniaba su "asimilación", el status profesional le era conferido automáticamente, por lo general a través de una ceremonia con indumentarias y boato adecuadamente medievales. A continuación, el profesional estaba autorizado a estampar algún título después de su apellido, colgar un diploma en la pared de su oficina, inscribirse en la asociación profesional, asistir a las reuniones anuales en Palm Springs y buscar afanosamente a sus clientes con un mínimo de evidente avaricia.

Pero en la nueva economía -con innumerables problemas sin identificar, soluciones
inexploradas y medios desconocidos para ponerlas en práctica-la adquisición de los viejos dominios del conocimiento no es suficiente para garantizar un buen ingreso. Si bien no es importante, todavía es necesario. Los analistas simbólicos a menudo pueden recurrir a un cúmulo de conocimientos con sólo oprimir una tecla de la computadora. Hechos, códigos, fórmulas y reglas son fácilmente accesibles. Mucho más valiosa es la capacidad de utilizar eficaz y creativamente ese conocimiento. Tener un título profesional no garantiza ese conocimiento. Una formación profesional en la cual se ha enfatizado la adquisición rutinaria de ese conocimiento sobre el pensamiento original puede inhibir dicha capacidad.


¿Cómo se puede describir entonces lo que hacen los analistas simbólicos? No es fácil.
Toda vez que el status, la influencia y los ingresos de estos analistas tienen poco que ver con las categorizaciones formales o los títulos, su función puede parecer enigmática a las personas que trabajan fuera de una red empresarial y a las que no están familiarizadas con la verdadera función de un analista simbólico dentro de las mismas. El análisis simbólico abarca procesos de reflexión y comunicación, antes que una producción tangible. Los alcances de esta tarea pueden resultar difíciles de transmitir. Al responder a la pregunta "¿Qué hiciste hoy, papá?", no siempre es instructivo, o particularmente ejemplar, contestar que uno ha pasado tres horas conversando por teléfono, cuatro horas en reuniones, y el resto del tiempo con la vista fija en una pantalla de computadora, tratando de resolver un problema.

Algunos analistas simbólicos le asignan un título a sus funciones que no aclara nada,
pero al menos suena como si les otorgara una autoridad independiente. Las viejas jerarquías se han desechado, pero un nuevo lenguaje ha comenzado a perpetuar las prácticas, consagradas por el tiempo, de usar los títulos como expresión de status.

He aquí una muestra. Agregue cualquier término de la primera columna a alguno de la
segunda, y luego agregue ambos términos a cualquiera de la tercera columna, y tendrá una función que es posible atribuir a un analista simbólico.



No obstante, en la organización "chata" de las empresas de alto valor existen sutiles
diferencias de categoría para los analistas simbólicos. El status real es inversamente proporcional a la importancia del título o cargo. Dos términos significan un cierto grado de autoridad. (La segunda o tercera columna se eliminan, dejando una más simple y elegante combinación como "Ingeniero de Proyectos" o "Director Creativo".) Sobre los analistas simbólicos más meritorios -que ejercen una influencia mayor sobre sus pares dentro de la red recae el más alto honor: un título formado por un solo término de la primera columna seguido de adjetivos honoríficos, como "Senior" "Ejecutivo" o "Principal". El analista se convierte en Traductor Senior", Coordinador Ejecutivo", o "Asesor Principal", ya no por sus largos años de servicio, o por el impecable acatamiento de las rutinas, sino por su especial destreza para negociar, identificar y resolver problemas.

Hace años, los jóvenes ambiciosos y afortunados ascendían en las escalas jerárquicas
empresariales con predecible facilidad. Cuando ingresaban en una compañía central,
comenzaban, por ejemplo, como segundo asistente de marketing. Después de cinco años
aproximadamente subían a la categoría de primer asistente, y de allí en adelante continuaban la escala ascendente. Cuando se incorporaban a un estudio jurídico, a una consultora o a una compañía financiera, se iniciaban como asociados, después de cinco u ocho años ascendían a socio junior, y luego a socio senior, socio gerente y finalmente la cumbre.

Ninguna de estas predecibles etapas requería un pensamiento original. En realidad, una imaginación particularmente creativa o crítica hasta podía ser peligrosa para el desarrollo de la carrera, especialmente si se formulaban preguntas del tipo subversivo, como "¿No estamos enfocando mal el problema?" o "¿Por qué lo hacemos de esta manera?" o más peligroso aun," ¿Cuál es la razón de ser de esta organización?" La carrera más segura era el camino más fiable, y este ya había sido lo suficientemente transitado por otros previamente, de modo que no se podía fallar.

Desde luego, todavía existen lugares apartados dentro de las organizaciones donde los progresos en la carrera son secuenciales y predecibles. Pero los más jóvenes se sienten cada vez menos atraídos por esas situaciones, y tampoco desean transitar por los caminos conocidos. No les interesa. En la nueva economía mundial, aun los puestos más importantes de las organizaciones más prestigiosas son vulnerables a la competencia mundial cuando consisten en rutinas fácilmente emulables. La única verdadera ventaja competitiva estriba en la habilidad para identificar, intermediar y resolver problemas.


Globalización: Civilización y Barbarie Edgar Morin




“El progreso y la ampliación de los mercados, al no estar regulados ni por la política ni por la ética, llevan al mundo a una encerrona de la que habrá salida sólo si ocurre una decisiva transformación de las sociedades”

Edgar Morin

El progreso científico permitió la producción y la proliferación de armas de destrucción masiva, nucleares, químicas y biológicas. El progreso científico e industrial generó un proceso de deterioro de la biosfera, y se amplía el círculo vicioso entre crecimiento y degradación ecológica.

La globalización del mercado económico, sin regulación externa ni verdadera
autorregulación, creó nuevos islotes de riqueza pero también zonas crecientes de pobreza; suscitó y suscitará crisis en cadena y su expansión continúa bajo la amenaza de un caos al cual contribuye considerablemente.

Los avances de la ciencia, la técnica, la industria, la economía que actualmente
propulsan la nave espacial Tierra no son regulados ni por la política, ni por la ética. Por consiguiente, lo que en principio debía garantizar el progreso cierto aporta, sin duda, posibilidades de progreso futuro, pero también genera y aumenta peligros.

Los avances antes mencionados se acompañan de numerosas regresiones bárbaras. Las
guerras se multiplican en el planeta y se caracterizan cada vez más por sus componentes étnicos y religiosos.
En todas partes, la conciencia cívica retrocede y las violencias gangrenan las sociedades. La criminalidad mafiosa pasó a ser planetaria. La ley de la venganza reemplaza la ley de la justicia pretendiendo ser la justicia verdadera.
Las concepciones maniqueas se apoderan de las mentes haciendo profesión de
racionalidad. Los locos de Dios y los locos por el oro se desatan. Ambas locuras tienen una conexión: la globalización económica favorece el financiamiento del terrorismo que apunta a infligir una herida mortal a dicha globalización.

En este terreno, al igual que en otros, la barbarie rencorosa surgida de lo profundo de las eras históricas se combina con la barbarie anónima y fría propia de nuestra civilización.

Cegueras


En todo el planeta crecen las comunicaciones, pero aumenta la incomprensión. Las
sociedades son cada vez más dependientes entre sí, pero están cada vez más dispuestas a desgarrarse unas a otras. La occidentalización engloba al mundo, pero provoca como reacción encierros identitarios étnicos, religiosos y nacionales.
Las mentes abstractas ven la ceguera de los fanáticos, pero no la suya. Las dos cegueras, la de la irracionalidad concreta y la racionalidad abstracta, se conjugan para ensombrecer el siglo naciente.


Hace tiempo señalé que Oriente Medio se hallaba en el centro de una zona sísmica
planetaria donde se enfrentaban las religiones entre sí, las religiones y la laicidad, Este y Oeste, Norte y Sur, países pobres y países ricos.
El conflicto palestino-israelí, en el centro de esa zona sísmica, constituía de por sí como un cáncer cuyas metástasis podían llegar a expandirse por el mundo.

Las intervenciones masivas de Tsahal en territorio palestino y los atentados kamikazes en territorio israelí intensificaron un círculo vicioso infernal que ya no está localizado.
Efectivamente, la represión mortífera de Israel desencadenó una ola antijudía inaudita en el mundo musulmán, que retomó los antiguos temas del antijudaísmo cristiano y el antijudaísmo nacionalista occidental, de manera que el odio contra Israel se generaliza en odio hacia lo judío. La violencia ciega de los kamikazes palestinos, amén de los atentados de Al-Qaeda, ampliaron la ola de antiislamismo, no sólo en Israel sino también en Occidente, no sólo entre los judíos de diásporas, sino de manera más general en medios diversos, como lo prueba el libro de Oriana Fallaci contra el Islam, religión identificada a su rama fanática y regresiva.

El agravamiento de la situación podría crear nuevos focos de conflicto en el interior de los países.
Francia, con su numerosa población de origen musulmán y su importante población de
origen judío, pudo evitar hasta ahora que la violencia de jóvenes magrebíes y la exasperación proisraelí llevaran al enfrentamiento.
Un nuevo desborde en Oriente Medio llevaría a un aumento del odio y la violencia, y la Francia laica pasaría a ser teatro de una guerra étnico-religiosa entre dos categorías de sus ciudadanos. Además, aunque su creación no haya estado vinculada con el conflicto palestinoisraelí, Al-Qaeda, luego de los atentados de Kenya, hizo suya la causa palestina para justificar sus masacres.

El círculo vicioso palestino-israelí se globaliza, el círculo vicioso Occidente-islam se agrava. La guerra de Irak eliminará a un horrible tirano, pero intensificará los conflictos, los odios, las revueltas, las represiones, los terrores y corre el riesgo de convertir una victoria de la democracia en una victoria de Occidente sobre el islam.

Las olas de antijudaísmo y antiislamismo se fortalecerán y se instalará el maniqueísmo en un choque de barbaries denominado .choque de las civilizaciones..

El responsable de la mayor potencia occidental se ha vuelto aprendiz de brujo; en su lucha miope contra los efectos del terrorismo, favorece sus causas; en su oposición a las regulaciones económicas y ecológicas, favorece las degradaciones de la biosfera.

La barbarie del siglo XX desató en muchas áreas de humanidad los flagelos de dos guerras mundiales y de dos supertotalitarismos. Los rasgos bárbaros del siglo XX siguen todavía presentes en el XXI, pero la barbarie del siglo XXI, preludiada en Hiroshima, trae consigo además la autodestrucción potencial de la humanidad.
La barbarie del siglo XX había suscitado terrores policiales, políticos, concentracionistas. La barbarie del siglo XXI contiene, después del 11 de setiembre de 2001, una potencialidad ilimitada de terror planetario.

Lo único que pueden hacer los países para resistir a la barbarie planetaria es encerrarse en sí mismos de manera regresiva, lo cual refuerza la barbarie. Europa es incapaz de afirmarse políticamente, incapaz de abrirse reorganizándose, incapaz de recordar que Turquía fue una gran potencia europea desde el siglo XVI y que el Imperio otomano contribuyó a su civilización. (Olvida que fue el cristianismo, en el pasado, el que se mostró intolerante hacia todas las demás religiones en tanto que el Islam andaluz y otomano aceptaba al cristianismo y al judaísmo).

A nivel mundial, las tomas de conciencia son dispersas. La internacional ciudadana en formación es embrionaria. Todavía no ha surgido una sociedad civil planetaria. La conciencia de una comunidad de destino terrestre sigue estando diseminada. Falta formular una verdadera alternativa.

La idea de desarrollo, considerado .perdurable. incluso, toma como modelo nuestra
civilización en crisis, la civilización que justamente debería reformarse. Impide que el mundo encuentre formas de evolución distintas de las calcadas de Occidente.
Impide generar una simbiosis de las civilizaciones, que integre lo mejor de Occidente (los derechos del hombre y la mujer, las ideas de democracia) pero que excluya lo peor. El desarrollo mismo está animado por las fuerzas descontroladas que llevan a la catástrofe.

Lo probable y lo inevitable

En su libro .Pour un catastrophisme éclairé., Jean-Pierre Dupuy propone reconocer lo
inevitable de la catástrofe para poder evitarla. Pero, más allá de que el sentimiento de lo inevitable puede llevar a la pasividad, Dupuy identifica de manera abusiva lo probable con lo inevitable.

Lo probable es aquello que, para un observador en un tiempo y un lugar dados, disponiendo de las informaciones más confiables, se presenta como el proceso futuro. Y efectivamente todos los procesos actuales llevan a la catástrofe.
Pero sigue siendo posible lo improbable, y la historia pasada nos demostró que lo
improbable podía reemplazar a lo probable, como sucedió a fines de 1941, comienzos de 1942, cuando la probable larga dominación del imperio hitleriano sobre Europa se volvió improbable para abrir paso a una probable victoria aliada.

De hecho, todas las grandes innovaciones de la historia quebraron las probabilidades: fue lo que pasó con el mensaje de Jesús y Pablo, con el de Mahoma, con el desarrollo del capitalismo y luego el socialismo.

Por lo tanto, la puerta a lo improbable está abierta aunque el aumento mundial de la
barbarie lo vuelva inconcebible en el momento actual.

Paradójicamente, el caos en el que la humanidad corre el riesgo de caer trae consigo su última chance. ¿Por qué? En primer lugar, porque la proximidad del peligro favorece las tomas de conciencia, que entonces pueden multiplicarse, ampliarse y hacer surgir una gran política de salvación terrestre.

Y sobre todo por la siguiente razón: cuando un sistema es incapaz de tratar sus problemas vitales, o bien se desintegra o bien es capaz, en su desintegración misma, de transformarse en un metasistema más rico, capaz de tratar esos problemas.

La humanidad es actualmente incapaz de tratar sus problemas más vitales, empezando por el de su supervivencia. Es técnicamente capaz pero políticamente incapaz de eliminar el hambre del mundo.

Esta incapacidad alcanza hoy su punto culminante en la paradoja argentina, cuya
producción alimentaria es cinco veces superior a las necesidades de la población, pero un gran número de niños (25% para la provincia de Tucumán) sufre de desnutrición grave. Obviamente, en el mundo actual, es imposible realizar lo posible. Aquí puede resultarnos útil la idea de feedback o .retroacción..

Esta noción, formulada por Norbert Wiener, designa la amplificación y la aceleración
descontrolada de una tendencia dentro de un sistema. En el mundo físico, un feedback positivo lleva infaliblemente a ese sistema a la desintegración.

Pero en el mundo humano, como lo señaló Magoroh Maruyama, el feedback positivo, al desintegrar antiguas estructuras anquilosadas, puede suscitar la aparición de fuerzas de transformación y regeneración. La metamorfosis de la oruga en mariposa nos ofrece una metáfora interesante: cuando la oruga entra en el capullo, lleva a cabo la autodestrucción de su organismo de oruga y este proceso es al mismo tiempo el de formación del organismo de mariposa, que será a la vez igual y distinto de la oruga. Eso es la metamorfosis. La metamorfosis de la mariposa está organizada previamente. La metamorfosis de las sociedades humanas en una sociedad.mundo es aleatoria, incierta y está sujeta a los peligros mortales que no obstante le son necesarios. Por eso la humanidad puede llegar a naufragar en el momento de dar a luz su futuro.
Sin embargo, así como nuestro organismo contiene cepas celulares no diferenciadas
capaces, como las células embrionarias, de crear todos los distintos órganos de nuestro ser, del mismo modo la humanidad posee las virtudes genéricas que permiten las nuevas creaciones; si bien es cierto que estás virtudes están adormecidas, inhibidas bajo las especializaciones y las rigideces de nuestras sociedades, las crisis generalizadas que las sacuden y sacuden al planeta podrían suscitar la metamorfosis que se ha vuelto vital.

Por eso es necesario pasar por la desesperanza para recuperar la esperanza.

Copyright Clarín y Le Monde. Traducción de Cristina Sardoy.
,Diario Clarín, Año VII, Nº 2481 - ww.pensamientocomplejo.com.ar

Cultura, globalización y desarrollo humano

El Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD para el año 2004 enfatiza la necesidad de preservar la diversidad cultural y la importancia de la libertad en el plano de la cultura. Sólo cinco países califican con desarrollo humano alto, mientras que el resto se encuentra en la categoría de desarrollo medio.
El Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que este año fue titulado “La libertad cultural en el mundo diverso de hoy”, fue presentado a mediados de julio en Bruselas. El Informe de Desarrollo Humano se basa en cuatro pilares: vivir una vida larga y saludable, disponer de educación, tener acceso a los recursos necesarios para disfrutar de un nivel de vida digno, y participar en la vida de la comunidad. Se defiende la idea que la libertad cultural debe ser reconocida como uno más de los derechos humanos básicos, además de ser un requisito fundamental para alcanzar un desarrollo pleno en la sociedad.
La clasificación que el PNUD hace de los derechos humanos se basa en cinco categorías: civiles, culturales, económicos, sociales y políticos. Buena parte de ellas han recibido mucha atención, aunque la dimensión cultural ha permanecido casi excluida de los debates, y por esa razón fue tomada como tema central del informe anual.
“Si el mundo desea lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y erradicar definitivamente la pobreza, primero debe enfrentar con éxito el desafío de construir sociedades inclusivas y diversas en términos culturales; eso no sólo es necesario para que los países puedan dedicarse a otras prioridades, tales como el crecimiento económico y la prestación de servicios de salud y educación para todos los ciudadanos, sino porque permitir la expresión cultural plena de toda la gente es en sí un importante objetivo del desarrollo”, explica M. Malloch Brown, uno de los autores del informe.
El informe sostiene que “todo individuo tiene derecho a mantener su identidad étnica, lingüística y religiosa, y que la aplicación de políticas que a la vez reconozcan y protejan estas identidades es la única manera sostenible de conseguir el desarrollo en sociedades diversas”. Se entiende a la libertad cultural como una ampliación de las opciones individuales, y no como una preservación de valores o prácticas como un fin en sí mismo “con una lealtad ciega hacia las tradiciones”.
El informe, que contó con la participación de varias personalidades mundiales entre las que se encuentran el premio Nóbel de Economía indio Amartya Sen, el premio Nóbel de la Paz y ex presidente de Sudáfrica Nelson Mandela, y el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, hace un fuerte llamado al respeto de la diversidad. El no aceptar las diversidades culturales, y creer que las demás sociedades deben respetar los mismos valores y creencias, ha llevado a una gran inestabilidad social, tanto al interior de los estados como entre los países. En el informe se hace referencia a alguno de estos hechos sucedidos en 2003. La violencia étnica que destruyó cientos de hogares y mezquitas en Kosovo y Serbia, la ola de crímenes motivados por el odio contra inmigrantes de Noruega, el asesinato de miles de musulmanes y la expulsión de otros debido a la violencia sectaria en India son algunos ejemplos.

La situación de América Latina

Una sección importante del informe es la presentación del Índice de Desarrollo Humano, el cual evalúa diferentes variables que permiten acercarse más a una evaluación amplia y multidimensional de la calidad de vida y el desarrollo, que los indicadores tradicionales basados en variables económicas, como el ingreso per capita.
Muchas veces se ha insistido en estudiar el desarrollo de las comunidades basándose en el ingreso, es decir midiendo el PIB per capita, sin considerar que el verdadero desarrollo de las personas se da cuando se mejora su bienestar. Es por ello que si bien el ingreso monetario es un dato importante, es parte de otra cantidad de variables que permiten medir el bienestar de los individuos. No es más que un medio para alcanzar la meta de mejorar el bienestar de la sociedad.

Cuadro 1. Posiciones de los países de América Latina en el Índice de Desarrollo Humano
Año 2004

Posición País IDH 34 Argentina 0,853 43 Chile 0,839 45 Costa Rica 0,834 46 Uruguay 0,833 53 México 0,802 61 Panamá 0,791 67 Suriname 0,780 68 Venezuela 0,778 72 Brasil 0,775 73 Colombia 0,773 85 Perú 0,752 89 Paraguay 0,751 100 Ecuador 0,735 103 El Salvador 0,720 104 Guyana 0,719 114 Bolivia 0,681 115 Honduras 0,672 118 Nicaragua 0,667 121 Guatemala 0,649 Promedio América Latina 0,777

El Indice de Desarrollo Humano (IDH) estudia tres dimensiones diferentes: vivir una larga vida y saludable; disponer de educación; y tener un nivel de vida digno. Para ello combina medidas como: esperanza de vida al nacer, matriculación escolar, alfabetización, y PIB per capita. El IDH toma valores de 0 a 1, y se subdivide en tres fracciones: los países con alto, medio y bajo índice de desarrollo humano.

Analizando los últimos datos presentados del IDH se puede ver que el promedio de América Latina y el Caribe es de 0,777. El país con mejor posición en América Latina es Argentina, que está en el puesto 34. Se califican como países de desarrollo humano “alto” a los que presentan un valor entre 0,800 a 1, entre 0,500 y 0,799 se considera que son países con un desarrollo “medio”, mientras que se identifican como países con un “bajo” índice de desarrollo a los que muestran menos de 0,500.
En América Latina y el Caribe sólo cinco países son calificados con un desarrollo humano “alto”: Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y México. Mientras que los restantes países entran en la categoría de desarrollo humano “medio”, y ninguno aparece en la categoría de “bajo” desarrollo.

Una manera de realizar una evaluación de la situación de los países latinoamericanos es analizar las variables más importantes que componen el IDH. Si analizamos la esperanza de vida al nacer, la tendencia de los países desde 1997 a 2002 ha sido constante, siendo Costa Rica el país con mayor esperanza de vida al nacer (78 años), mientras que Guyana (63,2 años) y Guatemala (63,7 años) mantienen la menor esperanza de vida en América Latina. El promedio latinoamericano es de 70,5 años.
Si comparamos el Índice de Educación (Figura 1), el cual se basa en la tasa de alfabetización de adultos y la tasa combinada de matriculación en primaria, secundaria y terciaria, vemos que el nivel promedio de los países latinoamericanos es de 0,86. En este caso, el mayor puntaje lo tiene Uruguay (0,9 puntos), mientras que el nivel más bajo lo tiene Guatemala (0,65 puntos). Esto muestra que las diferencias entre países son muy notorias.
Pero sin lugar a dudas la variable que mayores diferencias presenta entre países es el PIB per capita (Figura 2), con ingresos muy dispares entre países. El promedio para América Latina y el Caribe fue de 7.223 dólares anuales. El país con mayor ingreso per capita fue México con 10.920 dólares anuales, seguido por Argentina (10.880 dólares anuales). Pero esta información no dice nada respecto de la distribución del ingreso en esos países. Por otra parte, el país con menor PIB per capita fue Bolivia, con 2.460 dólares al año.

Teniendo presente estas diferentes dimensiones quedan en evidencia que los énfasis en una u otra medida tienen resultados muy diferentes. Por ejemplo, si el análisis de desarrollo humano se basara únicamente en el valor del PIB per capita, se calificaría a México como el país con mayor grado de bienestar de su población, con una diferencia marcada frente a Uruguay y Costa Rica. Sin embargo, en la evaluación más amplia que permite el IDH se observa que México se encuentra en la posición número 53, muy por debajo de Uruguay y Costa Rica. Por ejemplo, analizando el PIB per capita de cada país en el tiempo se verifica un gran descenso en Chile a partir de 1998, sin embargo ha mantenido una tendencia ascendente en el IDH.
Más allá de los cuadros, y lo que a través de ellos se puede analizar, es importante recalcar el hecho de que el bienestar de una sociedad va más allá de lo que los ingresos parecieran marcar. Es evidente la relación entre el incremento del PIB y el desarrollo humano, pero éste es sólo una parte del bienestar de una sociedad.

Globalización y desarrollo

Esta diversidad de situaciones en América Latina deja en evidencia uno de los resultados de los actuales procesos globalizadores. En efecto, en el propio Informe se hace referencia a la globalización de la sociedad y “las asimetrías de poder que ella conlleva”. Las sociedades continuamente tienden a enfrentarse, la intolerancia a las diferencias culturales hace que los estados se dividan tanto en su interior como entre ellos. “Para construir sociedades humanas y justas, es necesario entender cabalmente la importancia que reviste la libertad en general, y más específicamente la libertad cultural, lo que a su vez implica que es necesario asegurar y ampliar de manera constructiva las oportunidades de las personas para escoger el modo de vida que prefieran y considerar otros alternativos. Dentro de estas elecciones, las consideraciones culturales ocupan un lugar preponderante”.
En informes de años anteriores se han identificado como desafíos centrales para alcanzar un nivel aceptable de desarrollo humano el mayor acceso a la salud y la educación, un crecimiento económico propicio para los pobres, una mejor y más equitativa distribución del ingreso, y la democratización. Sin embargo, las personas también deben tener la libertad de mantener sus identidades, gozar del respeto de los demás y vivir con dignidad. Todos deben tener el derecho de escoger a qué grupo pertenecer y en qué sociedades integrarse, sin ser discriminados, claro está que sin alterar los derechos de los demás individuos.
El informe 2004 hace un llamado a los gobiernos sobre la libertad cultural, ya que la democracia y el crecimiento equitativo “no son suficientes para acoger las crecientes demandas de inclusión social y de respeto por la etnia, la religión y la lengua materna”. Enseguida se advierte que “también se requieren políticas multiculturales que reconozcan las diferencias, defiendan la diversidad y propicien la libertad cultural a fin de permitir que todos tengan la opción de comunicarse en su propia lengua, practicar su religión y participar en la formación de su cultura, es decir, que todos tengamos la libertad de escoger quienes somos”.

------------ Rocío Lapitz es analista de información de D3E (Desarrollo, Economía, Ecología y Equidad).
Ejercicio:
- Investigar el IDH de los países de América Latina en la actualidad.

- Realizar un Grafico ó Cuadro Comparativo con los resultados expuestos en este articulo y con los que has recopilado.
- Analiza el comportamiento de las variables utilizadas por el IDH en América Latina para período 2004 y 2009
Prof. Martín Delgado